A Richard Branson siempre le ha gustado ser provocador y original. En este caso respecto a la típica frase «los clientes son lo primero».
El pasado verano por fin leí su autobiografía. Muy sincera, entretenida e inspiradora. Para mi siempre ha sido un ejemplo de lider, empresario y rebelde constructivo (por otra parte tiene sus debilidades y defectos, como cualquiera).

De regalo para los suscriptores del blog, aquí tenéis una versión en pdf y gratis, y aquí otro libro suyo «Screw it, let’s do it».
Para abrir boca recomiendo la siguiente entrevista en la que Richard habla de su vida y experiencias vitales y profesionales es una maravilla.
Cuenta sus aventuras al borde de la muerte, sus claves de éxito, cómo aprende de sus fracasos, anécdotas, etc. Muestra sus cualidades como persona, lider y emprendedor, entre las cuales está divertir y divertirse.

Yo leí hace tiempo la versión original y hace poco encontré a mi admirado Fred Kofman que ha publicado una versión en Español. La conferencia es brillante y recomendable, como siempre.
La disciplina no ofrece soluciones cerradas, sino que actúa como facilitadora. «No somos asesores, consejeros, terapeutas, mentores ni consultores. Somos acompañantes de procesos. No damos consejos, ni le decimos al cliente qué debe hacer»
Ya hay quien habla de una burbuja del coaching en España. «La palabra se está convirtiendo en un bonito ropaje para vestir casi cualquier cosa con un aspecto más actual. Y en ese batiburrillo pueden colarse encantadores de serpientes, charlatanes o animadores del ‘tú puedes’ (aunque no puedas)»
Según las últimas encuestas de satisfacción de ICF, el 70% de los clientes indicaron que se había producido un retorno de su inversión