Archivo por meses: enero 2026

Nueva conversación con directivos: Cómo perder una guerra mundial… o una empresa actual. Errores estratégicos de ayer, hoy y… ¿mañana en tu empresa?

Quien no aprende de los errores pasados está condenado a repetirlos

¿Qué tienen todas estas empresas en común? Aparte de haber sido muy exitosas, todas ellas estaban dirigidas por personas muy inteligentes y capaces que creían tomar muy buenas decisiones, y todas ellas cometieron algún error estratégico crítico con graves consecuencias… que habría sido fácilmente previsible y evitable si sus directivos conocieran un poco de estrategia bélica.

Efectivamente, si hay algo que aprendemos de la historia, es que raramente aprendemos algo de la historia. Como decía Churchill, las guerras (y las empresas) se pierden por acumulación de errores estratégicos, y los hombres tienden a repetirlos y no aprender de ellos.

Pero excepcionalmente hay alguien que aprende de los errores ajenos pasados y se beneficia de ello. Por eso, dentro de nuestra línea de talleres y conferencias históricas, queremos compartir que hemos preparado una nueva historia apasionante de la que aprender con formato conferencia-conversación para directivos.

La conferencia-conversación

El evento histórico que ha dado forma a nuestro mundo actual es la segunda guerra mundial. En este caso no vamos a hacer una narración histórica de todas las batallas, personajes y hechos bélicos, ya que nos llevaría semanas y no sería de interés para la mayoría de directivos de empresa.

En su lugar, el enfoque consiste en comprender los principales errores estratégicos de sus protagonistas antes, durante y después de la guerra, en los distintos frentes. Analizaremos los metaerrores, errores sistémicos, estratégicos, colectivos e individuales, etc.

Además, nos daremos cuenta de cómo esos errores se repiten hoy en día en las empresas (con ejemplos reales).

Desde el punto de vista visual, no sólo contaremos con fotografías históricas impresionantes

…también compartiremos algunas anécdotas e imágenes actuales de los escenarios clave de la guerra propias de Luis González, aficionado a la historia bélica.

Y lo más importante: debatiremos con los directivos sobre su realidad actual, obtendremos conclusiones aplicables en la dirección de la empresa y evitaremos repetir los mismos errores de antaño.

Para saber más

Si te parece interesante que tus directivos se vacunen contra los errores del pasado para evitarlos en el futuro, no dudes en preguntarnos por teléfono o en info@revitalent.com

Otras conferencias y talleres históricos:

  • Magallanes y Elcano – Liderazgo y gestión del cambio
  • Piratas del Caribe – Management Audaz
  • Shackleton en la Antártida– Liderazgo en situaciones críticas
  • EEUU en la 2ª guerra mundial – Cómo ganar cuando todos pierden
  • Rommel ¿un buen líder? – Reflexiones críticas sobre liderazgo, decisiones y valores
  • Crisis de los misiles de Kennedy – Toma de decisiones estratégicas
  • Chernobyl – Análisis y resolución de problemas
  • Chernobyl – Mentiras y sistemas estúpidos

Nassim Taleb: La economía como un sistema y las claves de su fragilidad actual

Nassim Taleb es un pensador polémico y brillante, que ya hemos mostrado en el blog anteriormente. En esta entrevista, habla del actual sistema económico y financiero y cómo se ha vuelto muy frágil. Lo que me parece más interesante y novedoso respecto a otros análisis es la perspectiva sistémica.

Algunas ideas clave:

La economía no es una máquina: es un organismo que necesita estrés

Taleb critica la visión tecnocrática que trata la economía como un motor que sólo requiere ajustes. Para él, funciona como un ser vivo: aprende, se adapta y necesita pequeñas tensiones para evitar colapsos mayores. Cuando se protegen demasiado los sistemas, se vuelven frágiles.

Sin “skin in the game”, las élites ganan y los ciudadanos pagan

Un sistema antifrágil se fortalece tras los errores de algunas de sus partes, pero un sistema frágil se debilita con cada uno de ellos. Compara la aviación, en que cada accidente supone un aprendizaje que hace menos probable el siguiente, con el sistema financiero, en el que cada quiebra supone un incentivo para repetir y aumentar la toma de riesgos.

El mayor peligro no es el mercado: es la combinación de “gran gobierno + grandes bancos”

Según Taleb, el auténtico riesgo sistémico nace cuando gobiernos centralizados protegen a bancos gigantes. La lógica del “too big to fail” concentra los errores en vez de dispersarlos, transformando fallos locales en crisis globales.

El sistema económico se ha vuelto más frágil

Taleb identifica tres factores de fragilidad sistémica: (1) centralización (vs descentralización), (2) deuda excesiva (vs financiación por capital), y (3) falta de consecuencias para quien se equivoca (“skin in the game.”). Esto convierte los errores manejables en catástrofes sistémicas.

La deuda es la dinamita silenciosa del sistema

Taleb distingue entre crédito sano (que financia comercio real) y deuda apalancada (que multiplica riesgos). A lo largo de la historia —de Babilonia a la Europa moderna— las sociedades han explotado una y otra vez por abusar de la deuda. Pero antes, cuando alguien (incluso un rey) no pagaba, era un problema para sus acreedores y para la financiación futura del mal pagador, mientras que hoy se socializa la pérdida y se repercute a todos los ciudadanos. La deuda apalancada fragiliza. En cambio, la financiación por acciones estabiliza el sistema al asignar los riesgos junto con las ganancias.

Sin “skin in the game”, las élites ganan y los ciudadanos pagan

Su crítica más mordaz: banqueros y reguladores disfrutan de las ganancias, pero transfieren las pérdidas al contribuyente. Taleb llama a esto “asimetría tóxica”: las decisiones de unos pocos generan beneficios privados y desastres públicos.

Solución Taleb: descentralizar, limitar la deuda y romper la colusión regulador–empresa

Propone heurísticas simples: sistemas más pequeños y locales, menos apalancamiento, y una regla clara (“Regla Tony Blair”): nadie que regule un sector debería enriquecerse después trabajando para él. El objetivo: devolver responsabilidad a los actores y robustez al sistema.

(Si no entiendes inglés, puedes poner la traducción automática)

Para saber más

Si te interesa, tal vez también te gusten otros posts anteriores:

Nassim Taleb – 4 Rules To Become Antifragile (For A Better Life)

¿Sabrías reconocer una crisis financiera global antes de que suceda? ¿Cómo evitar empobrecerte?

¿Es el coronavirus un «cisne negro»?

El poder de la incertidumbre

The twisted ideology of HR – Criticism of the woke ideology in HR departments by a classic trade unionist

Two anecdotes, a dangerous trend

Let’s start with an anecdote: About a year ago, a friend of mine become the regional HR director in an industrial company with several factories, countries, thousands of employees, and millions of urgent and important problems to deal with. Only after a few months later, when he was still trying to control the situation, he had a request from his boss, the corporate HR director.

Among the many priorities and problems (salaries, talent attraction and retention, HR policies, internal organization, communication, etc), she asked him what was his plan to celebrate the LGTBIQ pride. She didn’t care if there were many other HR issues that could affect business, but she insisted that this was her priority, and therefore also his. So he had to waste his precious time and improvise some events, rainbow flags and pollitically correct communications (that noone cared about) to make her happy and allow him to focus on real HR issues.

(Before I get lynched, I must clarify that neither him nor myself defend any discrimination at the workplace. That’s the usual accusation and stigmatization that is used to erradicate any critical thinking.)

Another anecdote: My bank, ING, around those dates, thought that it was a good idea to send me a message celebrating my sexual diversity and pride. I formally complained that my sexual tendencies were none of their business. As a customer, I expect my bank to be ideologically and politically neutral. Of course, they answered with the usual nonsense disguised in good intentions.

But this are not exceptions, but rather the norm. In the ideological warfield that our society has become, wokeism has conquered not only the public institutions, but also many of the private ones. Wokeism is the troyan horse that allows totalitarian ideologies to conquer power in institutions and organizations from within.

In fact, most HR departments and trade unions are led by left-wing activists, creating an authoritarian and single minded environment.

There’s group thinking, censorship, «equality and inclusion» policies that actually discriminate normal people who don’t fit into certain (allegedly victimized but in fact privileged) collectives, virtue signalling, hypocresy, lack of individual accountability and meritocracy, etc. Any discrepancy is labeled as fascism or worse, and severely punished. And the result is that the interests of shareholders, customers and workers get left behind, putting the whole company in danger.

Go woke, go broke

Several companies have already paid the price of putting their woke ideology before their business: Disney, Gillette, Starbucks, Bud Light, Jaguar… Customers, shareholders and workers have left them woke and broke.

Trade unionists start waking up from the woke nightmare

But trade unions usually support these woke policies. They have betrayed those who they were supossed to represent: the workers.

Many workers are realizing that betrayal, and the union’s reputations are worse than ever. And within the unions, very few have the courage to speak up. Paul Embery, a traditional trade unionist, argues that this trend — especially as manifested through the adoption of structured diversity, equity and inclusion (DEI) policies — risks dividing workers along identity lines rather than uniting them around shared class or job-related interests.

I find it refreshing and gives me hope that we can still find reasonable allies to rebuild a humane but reasonable workplace and labour relations.

Even more interesting than the speech are the reactions, that show a strong backlash.

You may also like

How the HR Monster Destroyed the Workplace: The Woke Mission Creep of Human Resources Departments

‘Generación Woke’: las raíces de un nuevo puritanismo

Occidente NO es multicultural: por qué nuestro sistema es mejor

Diversidad diversa y libre, no la que nos imponen

Brendan O’Neill: 2020 has been a disaster for freedom

Los niños perdidos: cómo hemos expulsado de la sociedad a una generación de hombres jóvenes

No energy to get out of bed?

You wake up one day and are unable to get up. You try to force yourself to work and be productive, but your body is heavy. Something inside drains your energy. Your mind wants to move, but you just can’t force yourself to do it anymore. You have the strange desire to simply lie down and withdraw from the world. This is not laziness. This is not weakness. This is the soul’s way of redirecting you toward a more honest, authentic path.

I admit that this happened to me these holidays. Then, in a serendipituous way, I found this intriguing speech by Alan Watts, and it has opened an interesting journey of introspection and reflection about my own priorities, motivations and goals in life.

If it has also happened to you (or even better before it happens), I invite you to explore the hidden meaning behind that heaviness — why your energy suddenly disappears, why your soul refuses to move in certain directions, and what life is trying to show you when you can no longer push yourself the way you used to. Or if you know someone in this situation, share this post.

This video may help you discover why exhaustion can become the beginning of clarity, how silence reveals truths movement hides, and why stillness is often the moment your soul starts speaking the loudest. If you’ve been feeling lost, overwhelmed, or unable to rise, listen closely. Your tiredness carries meaning. Your stillness is trying to guide you home.

You may also find inspiration in past posts:

Valores personales y el éxito más allá del éxito

¡Estamos corriendo por la vida, en vez de vivirla!

¿Cómo salir de la depresión?

¿Trabajas para vivir, vives para trabajar… o trabajas para morir?

¿Baja energía tras las vacaciones… y el resto del año? Tal vez tengas una «depresión altamente funcional».

Understand and manage your dopamine and motivation

Los 5 motivos principales por los que los empleados solicitan apoyo emocional (y 5 ideas extra para mejorar tu bienestar)

¿Podrías vivir todo el año de vacaciones? 7 estrategias factibles con ejemplos reales

Un poco de humor para una sociedad desganada y desilusionada

Ir al psicólogo está bien, pero no vivir rodeado de imbéciles es aún mejor

Seguridad psicológica y organizaciones inteligentes

Dicen que no hay nada más peligroso que un tonto motivado. Yo creo que es mucho más peligrosa una organización estúpida, que hace colectivamente grandes cagadas aunque muchas personas involucradas se den cuenta de ello… pero no digan nada o sean castigados o purgados por ello.

A menudo afirmo que hay muchas organizaciones estúpidas compuestas de personas inteligentes. Y en todos los foros en los que lo digo, la gente está de acuerdo. La estupidez colectiva es un fenómeno muy extendido, aún más que la individual, y aún más peligroso.

Amy Edmondson, profesora de liderazgo y gestión en la Harvard Business School, con más de 20 años de experiencia en investigación para grandes corporaciones, ha acuñado el término «seguridad psicológica«.

Ella define la seguridad psicológica como «la creencia en que no vamos a ser castigados ni humillados por hablar sobre nuestras impresiones, preocupaciones, por hacer preguntas o transmitir errores.»

Si esto te suena a «oler nubes y pintar flores», tal vez te interese saber que la seguridad psicológica hacer crecer los errores reportados en hospitales… y reduce los errores médicos reales a largo plazo, ya que permite la discusión abierta y el aprendizaje colectivo. Lo mismo en ambientes como la aviación o los negocios.

(El vídeo está subtitulado en español. Gracias, Ángela, por pasármelo.)

Por cierto, la seguridad psicológica no es contrapuesta con el rendimiento, la excelencia y la responsabilidad. Son dimensiones independientes. ¿Cómo está tu equipo en este cuadrante?

Algunas claves para generar un ambiente de seguridad psicológica y poner a las personas en la zona de aprendizaje de forma sistemática:

  • Enmarcar los problemas como cuestiones de aprendizaje, no de ejecución. ¿Qué podemos aprender todos de este problema para el futuro?
  • Reconoce tu falibilidad, que no sabes todo. ¿Qué es lo que no sabemos? ¿Qué es lo que no sabemos que no sabemos?
  • Genera curiosidad, haz preguntas. No para juzgar, sino para entender y generar debate.

Si te ha interesado, tal vez también te gusten otros posts anteriores:

Why the majority is always wrong

No te compliques la vida: soluciones costosas vs. ingeniosas

Descifrando nuestro mayor enemigo: la estupidez

La estupidez, cómo reconocerla y qué hacer con ella

El gran apagón e «idiocracia» como documental

The Painful Reality Of Unteachable Lessons

Las inundaciones de Valencia: el precio de las malas decisiones, liderazgo y sistemas organizativos

Claves para recibir feedback

Do you learn by pain or by light?

Franqueza radical y liderazgo