Un genio tan brillante como extravagante
Richard Feynman fue uno de los físicos más brillantes del siglo XX. Pero no sólo era excepcional con la física cuántica y las matemáticas, premio Nobel, y famoso por su participación en el desarrollo de la bomba atómica. También se interesó por campos tan dispares como los insectos, la nanotecnología, la computación, etc. Además era un polímata, un humanista, un amante de la belleza y artista (pintor, músico), un gran divulgador y profesor. Un auténtico hombre renacentista, un Leonardo actual.
Siempre trataba de mirar a los problemas científicos desde nuevas perspectivas. Y jugaba en su trabajo simplemente por la diversión de descubrir y entender el mundo, dando como resultado serendipituoso hallazgos que otros buscaban en vano, como cuando entendió el spin del electrón observando un plato en un comedor.
Además, era un rebelde contra las jerarquías inmerecidas, los uniformes y los honores públicos. También luchó contra la burocracia y la política de la NASA en la investigación de la catástrofe del Challenger para hallar la verdad, aunque fuera inconveniente.
Incluso en sus momentos más dramáticos (la muerte de su esposa o su lucha recurrente contra el cáncer) nunca perdió la pasión por descubrir y resolver problemas, ni el humor y la capacidad de disfrutar de la vida e inspirar a otros.
A veces, una respuesta define a una persona. Cuando le preguntaron por su premio Nobel, él respondió que el premio real no es un título arbitrariamente otorgado por unos académicos, sino el placer de descubrir cosas y que otros las usen.
Con todos estas características, no podemos evitar que nos caiga bien a las personas de esta comunidad. 😉
El documental
Con motivo del vigésimo quinto aniversario de su muerte, la BBC realizó un documental magnífico que profundiza en la vida y la carrera de este físico único y extraordinario a través de sus propias palabras y las de aquellos que mejor le conocieron.
Durante una hora tenemos el raro privilegio de asomarnos a la vida, obra y pensamiento de un genio muy humano, quien daba aún más importancia a llenar el corazón de amor que la mente de ciencia.
Como decía Feynman: “La vida es demasiado corta para dedicarla a cosas que no te apasionan.” Y es que, en este blog, nos apasiona descubrir y compartir «cosas que pensar».
Claro que, alternativamente, puedes pasar ese mismo tiempo viendo la tv, ticktocks, redes sociales, o bebiendo sin sed en compañía de gente que no te estimula. (Si eres lector habitual del blog, seguro que entiendes el humor provocador.) 😉
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