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¿Fracasas o haces el burro?

Experience is what you get when you don’t get what you want” – Dan Stanford

En la escuela primero te enseñan lecciones y luego te ponen a prueba. En la vida te ponen pruebas que te enseñan lecciones.” – Tom Bodett

Todos fracasamos. La gran mayoría persistimos en el error sin reconocerlo. Tal vez tras mucho insistir y frustrarnos evitamos la situación. Algunos sin embargo lo consiguen convertir en aprendizaje. Este sorprendente video (muy burro) demuestra esta idea.

Pero hay algo peor que el fracaso: el éxito difícil.

Me refiero a la cantidad de personas y empresas que consiguen sus resultados con gran esfuerzo o sacrificio, y eso lleva al desgaste personal, el conformismo, la inercia, y el pensamiento grupal. ¿Cuántas veces “apagamos fuegos” en vez de pararnos a pensar y resolver las raices de un problema?

Es raro (e impopular) que alguien se replantee cómo hacemos las cosas y si habría formas mejores o más fáciles. Veamos otro ejemplo por este burro, mucho más inteligente que la mayoría de nosotros.

Hace tiempo me dí cuenta de que si algo te resulta demasiado difícil, párate y busca otra forma de hacerlo.

Algunos obstáculos por los que no lo hacemos:

  • El ego o el orgullo
  • Las prisas (o nuestra sensación de stress y falta de recursos)
  • La pereza que da pensar y la falta de flexibilidad cognitiva
  • La inseguridad y falta de autoconfianza
  • La presión grupal y nuestra necesidad de conformar

Aprovecho para recomendar la lectura de este artículo sobre el fracaso y cómo aprovecharlo. Quitando la evidente autopublicidad, hay muchas reflexiones interesantes. Algunos extractos:

11 estrategias para superar el fracaso:Image result for citas fracaso kipling

  • Prepárate para fracasar y para aceptar sus consecuencias
  • No temas al fracaso pero prepárate para prevenirlo
  • Aprende de tus fracasos pero no los idealices 
  • Anímate a asumir riesgos aceptables y a perseverar
  • Desconfía de los consejos que enaltecen el fracaso
  • Se aprende de superar el fracaso, no de fracasar
  • Aprende de las críticas a tus “fracasos”
  • Para evitar el fracaso profesional no sobreestimes el éxito
  • Los fracasos curten y los logros guían
  • Para conseguir logros importantes, alcanza logros previos suficientes

Algunas citas interesantes:Image result for citas jordan

  • El hombre es el único animal que tras haber tropezado dos veces con la misma piedra, se vuelve y le da una patada.- Moncho Alpuente
  • Más vale fracasar que vivir frustrado
  • Cuando tengo que elegir entre dos males, siempre prefiero aquel que no he probado. Mae West
  • Fallas el 100% de los tiros que no intentas. (Wayne Gretzky, jugador de hockey sobre hielo)
  • El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse. (Winston Churchill)
  • La diferencia entre un depredador y una presa es que el primero se puede permitir un fallo
  • Sólo hay algo más doloroso que aprender de la experiencia: no aprender de la experiencia
  • Equivocarse es bueno solo vale como frase hecha de consultor. Para todo lo demás, es mejor intentar anticiparse al error y aprender de los errores ajenos.
  • Del fracaso es más difícil aprender u obtener conclusiones cuanto más complejo es el escenario en que se produceImage result for citas fracaso
  • El fracaso está fuera y la derrota está dentro
  • Las personas pueden aprender de sus errores si no están ocupados negándolos

Trabajadores del conocimiento

Excelente artículo de Edu Sánchez en el cual nos habla de los trabajadores del conocimiento.  Un extracto:

  • Trabajar duro era más sencillo de valorar, de medir y de ejecutar para nuestros abuelos y padres. Si, lo tenían fácil (sólo de medir, por supuesto), trabajar duro era “producir más” (madrugar más, echar más horas, dejarse la piel). Y ese producir más era lo mejor para sacar a flote a su familia.Resultado de imagen de trabajar duro
  • Pero ese tiempo pasó y todo se ha complicado. La mayoría de nosotros no usamos nuestros cuerpos como sustitutos de las máquinas. Las máquinas hacen el trabajo físico. En nuestro tiempo, nosotros nos gastamos las horas sentados ante un escritorio.
  • En este punto, mis contertulios siempre me contestan lo de las 11 horas al día, el teléfono siempre dispuesto para contestar al cliente, al jefe (incluso en vacaciones), y esos e-mails respondidos en fin de semana, sin desconexión.
  • No. No estás trabajando duro, perdona, estas trabajando MUCHO (que es distinto).
  • En definitiva, no sirven los conceptos clásicos de productividad. La productvidad del trabajador del conocimiento es algo totalmente nuevo y desconocido. Y una de las claves de nuestra economía, de nuestras empresas y de los jefes será entender cómo medir en el trabajo y cómo generar valor a través de liderar a este tipo de trabajador tan peculiar.
  • Trabajar duro es dejar esa redundante cómoda zona de confort. Es dejar el trabajo y ponerte por tu cuenta. Es inventar un nuevo sistema, servicio o proceso en el departamento. Trabajar duro es tomar decisiones arriesgadas, sin certidumbre, sin consenso. Trabajar duro es correr riesgos aparentes. Es dejar el “statu quo” de la complacencia a un lado y hacer cosas que la competencia consideran inseguro; romper las creencias, las normas.
  • Resultado de imagen de trabajar duro¿Crees que las personas que hoy están cosechando éxitos o creando cosas fantásticas sólo lo hacen dedicando más horas que tú? Si esto fuera cierto, la receta es fácil. Pon antes el despertador. Ya lo tienes. El tema es que no trabajan sólo mucho, sino DURO.
  • Claro que es arriesgado, seguro que lo estás pensando. Para comenzar nos tocaría enfrentarnos con cosas que preferimos ni verlas: el miedo al fracaso, el miedo a destacar, el miedo al ridículo, el miedo al qué dirán, en definitiva el miedo al rechazo. Pero trabajando duro nos enseñará a enfrentarnos a estos miedos y dejarlos atrás. Eso sí, una vez superados, al día siguiente, tocará hacerlo otra vez, y otra, y otra.
  • Resultado de imagen de trabajar duroPero no lo dudes, cuanto más arriesgues, más seguro estarás. Te estás forjando un futuro a prueba de recesiones y tus hijos te lo agradecerán. Así que cuando saltes de la cama, temprano, todos los días y estés frente a tu escritorio, ya sabes, trabaja duro, suda la camiseta, asegura tu vida y tu futuro, merecerá la pena.

Además recomiendo los siguientes videos de Alejandro Pedralta, para todos los profesionales de RRHH que tengan que gestionar trabajadores del conocimiento en sus empresas o para quienes lo sean ellos mismos.

¿Te acuerdas que de pequeño querías ser grande para hacer lo que te diera la gana?

Poderosísima pregunta, para tomar perspectiva en la mitad de la vida.

Otra pregunta complementaria sería ¿Qué % de tu tiempo has dedicado en el último mes a hacer lo que realmente querías y cuánto a lo que debías hacer?

Tal como está montado todo, lo normal es ir aceptando gradualmente compromisos para conseguir un sueldo que nos permita sobrevivir, un cierto nivel de vida o comodidad, una respetabilidad o aceptación social, etc. Y no es una crítica, todos lo hacemos y por buenas razones.

Resultado de imagen de rueda del hamsterEl problema es que al final vamos tomando (o dejando de tomar) lo que en teoría de la decisión se llaman pequeñas decisiones incrementales (no derivadas de un gran plan, sino opciones cortoplacistas partiendo desde lo que tenemos) que nos llevan a sentirnos en “la rueda del hamster“. A menudo acabamos renunciando a la libertad para tener sensación de movimiento y un plato de comida.

Y quizás en la mediana edad nos sentimos insatisfechos con el rumbo tomado. Muchas veces es una sensación subterranea pero constante, que tratamos de ignorar mediante consumismo, trabajoadicción, escapismo, o algún otro mecanismo de auto-anestesiamiento.

Otras veces hay algún acontecimiento traumático (despido, divorcio, etc.) nos hace tomar conciencia de que poco a poco hemos desviado el rumbo respecto a ciertas cosas importantes que como niños teníamos claras, por ejemplo la libertad.

Resultado de imagen de rana hervida¿Cómo llegamos a ello sin darnos cuenta? Es el síndrome de la “rana hervida”. Si echas una rana en agua hirviendo inmediatamente
notará que se quema y saltará fuera de la olla. En cambio si pones una rana en una olla con agua fría y la vas calentando poco a poco, muere sin darse cuenta.

No hagas como la rana. Si te empieza a quemar ¡salta ya!

¿Las personas depresivas ven el mundo como es en realidad?

Resultado de imagen de pesimistaCurioso y bien fundamentado artículo de Pablo Malo con una idea inquietante: El realismo depresivo. ¿Quizás las personas depresivas tienen una visión más realista de las cosas que las “normales”? ¿Nos engañamos sistemáticamente con un optimismo infundado? ¿La especie humana ha sido seleccionada por la evolución por sus ilusiones y sesgos optimistas acerca de la realidad?

Algunas ideas:

  • El 84% de los pacientes tetrapléjicos considera que su vida es como la media, o por encima de la media
  • El 80% de los hombres americanos considera que se encuentra en la mitad superior (por encima de la media, 50%) en cuanto a habilidades sociales…lógicamente las cuentas no salen…
  • Se suele decir que los depresivos Resultado de imagen de pesimistadistorsionan el pasado y que es inútil preguntarles por el mismo porque todo lo recuerdan más negro y negativo de lo
    que fue. Pues bien, en un experimento se les puso a los sujetos unas pruebas de manera que acertaban 20 veces y fallaban otras 20, y luego se les preguntaba qué tal
    lo habían hecho. Los depresivos eran fiables, te decían por ejemplo, que habían acertado 21 y 19 mal…¡era la gente normal la que distorsionaba la realidad!, te podían decir que había hecho 12 mal y 28 bien.
  • El sesgo optimista es el fenómeno por el que cuando se trata de predecir lo que nos ocurrirá mañana, la semana que viene, o dentro de 50 años, sobreestimamos la probabilidad de sucesos positivos y subestimamos la probabilidad de sucesos negativos. Por ejemplo, subestimamos la probabilidad de divorciarnos, sufrir un accidente o un cáncer, y sobreestimamos nuestras posibilidades de éxito laboral o nuestra longevidad.

¿Es mejor ser optimista o pesimista?Resultado de imagen de pesimista

  • Parece demostrado que ser optimista, aparte de hacerte ligar más, te hace vivir más años y con mejor salud. Tal vez si nos diéramos cuenta de lo despiadado y duro que es el mundo, y de nuestra mortalidad e insignificancia, no podríamos afrontarlo.
  • Por otra parte un optimismo infundado puede llevar a alejarse demasiado de la realidad y tomar decisiones temerarias.
  • Mi conclusión es que seguramente tanto el optimismo como el pesimismo tengan su función, y quizás merece la pena conocer nuestros sesgos inconscientes para elegir conscientemente cuándo es más oportuna cada actitud.

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¡No desmotives a tu equipo!

Provocador y pragmático artículo de Raúl Castro sobre motivación (o más bien sobre cómo desmotivar, especialidad de muchos managers) 🙂

La idea esencial es: no te preocupes tanto en motivar, sino en no desmotivar a tu equipo. Lo importante no es estar pasando la mano por el lomo, sino más bien evitar hacer cosas que hagan que la gente se baje del carro.

Algunas propuestas para desmotivar:

  • Dirige sin dar ejemplo
  • No respetes al colaborador
  • Delega las responsabilidades (sobre todo cuando la cosa sale mal)
  • Promete y no cumplas
  • Diles el “qué” y el “cómo”
  • Restringe la libertad al mínimo posible
  • Aprópiate de las ideas de otro y no le dejes siquiera acercarse a “tus” medallas
  • El feedback sobre lo que ha hecho mal
  • Abronca en público
  • Amenaza que algo queda

Evidentemente la lista no es exhaustiva. Yo añadiría:

  • No reconozcas ni des las gracias
  • Transmite tus emociones negativas
  • Trata desigual a los iguales (favoritismo), e igual a los desiguales (injusticia)
  • Machaca al que sobresale y fomenta al pelota
  • Toma decisiones aleatorias, infundadas o incoherentes
  • No escuches

Para acabar en positivo, una idea que vale más que mil palabras

Hablemos de nuestros errores

Honesto y refrescante post de Pilar Jericó (muy dada en otras ocasiones a “posar para la foto”) sobre reconocer errores.

Lo de reconocer errores y debilidades abiertamente es algo que cuesta al ser humano medio, especialmente si es latino y varón. (Antes de que alguien se ofenda, me permito la generalización desde la autocrítica ;-).

Algunas ideas interesantes:

  • Las leonas fracasan el 90% de las veces que intentan cazar. No por ello dejan de intentarlo
  • En Silicon Valley fracasan el 78 por ciento de las start-ups
  • Johannes Haushofer, un profesor de Princeton, ha publicado su curriculum vitae de errores, donde recoge las universidades donde no fue aceptado como docente, los artículos que escribió que le rechazaron las revistas científicas y las becas o los fondos de investigación que le fueron denegados.  Y curiosamente, su CV de fallos ha tenido muchísimo más impacto en las redes sociales que todo su trabajo durante años.

Para terminar, una conversación de negocios menos frecuente de lo deseable:

– ¿Cuántas veces has fracasado en tu empresa? – le preguntó un posible inversor a un emprendedor, que se afanaba en hablar de las excelencias de su producto.

– He montado antes dos empresas que no funcionaron. Esta es la tercera – respondió, serenamente.

El inversor le sonrió y le dijo: “Está bien, sigamos hablando”.

Un trabajador que ingresa 1.600 euros paga al Estado más de 1.200 mensuales

¿Tienes la impresión de trabajar cada vez más y disfrutarlo cada vez menos? No te estás volviendo loco, he aquí la respuesta.

Escalofriante y bien fundamentado artículo en libremercado que desgrana cómo (en el caso de Mateo, un empleado que gana 24400€ brutos al año) el estado se queda con 14877€ entre impuestos directos, indirectos, cotizaciones, etc. .

¿Increible? Veamos algunos datos:

Fiscalidad del trabajo

Aunque Mateo cobra un bruto de 24400, su empresa paga 31696 por él. (Luego se sorprenden de que las empresas no contraten más.)

Si le quitamos cotizaciones e impuestos directos al trabajo, al final le queda un neto anual de 19223. Pero no acaba ahí. Si le quitamos IBI, la parte de impuestos dentro de los recibos de agua, luz y calefacción, telecomunicaciones, ITV, y los impuestos que se pagan para vivir (comida, ropa, transporte, ocio, etc.), finalmente Mateo puede usar 1400€ al mes para comprar bienes y servicios y paga al estado 1200€. 

Además se podría hablar de los impuestos que paga la empresa previamente, de los costes no monetarios o indirectos (tiempo, gestiones, abogados, fiscalistas, inseguridad jurídica, etc.), o de los incentivos perversos y distorsiones en los mercados que provoca el actual y complejísimo sistema fiscal, pero eso daría para varios artículos.

Como es evidente el artículo no es neutral ideológicamente, pero tampoco lo es el estado cuando te dice que tu irpf es del 15% y te camufla todo lo demás. El ejemplo no es representativo de todas las personas o circunstancias, y se podrá considerar si se deberían pagar más o menos impuestos. También se podrá discutir cómo se podrían gastar mejor o en qué, pero esos son otros debates. Cada uno que saque sus propias conclusiones, pero a partir de datos verificables.

Un razonamiento similar, pero en animación, en el que se analiza cómo “un mileurista es un dosmileurista atracado por el estado”:

La técnica del artificiero para desmantelar críticas destructivas

Ingenioso y práctico artículo de Enric Lladó en El Mundo sobre cómo desactivar críticas destructivas. Lo esencial:

  1. Un buen artificiero siempre mantiene la calma. Escucha en silencio y no le interrumpas. Cuenta hasta tres antes de responder.
  2. Estudia la bomba antes de meterle mano. Reformula lo que ha dicho y haz preguntas para entender qué le preocupa realmente. Es la manera de tomar el liderazgo de la situación y recuperar el control mientras te vas haciendo con toda la información necesaria para avanzar.
  3. Asegúrate de identificar los cables realmente importantes de la bomba. Resume ahora su preocupación en forma de una pregunta: “Entonces, resumiendo, ¿Lo que te preocupa es el tiempo?”. Ahora pueden pasar dos cosas. Si te dice que no, es que no le hemos entendido, nos hemos equivocado de cable. Y eso es bueno porque nos dirá lo que realmente le preocupa, nos mostrará el cable a cortar: “No…no…en realidad lo que me preocupa es….”.
    Si por el contrario nos dice que sí, acabas de lograr todavía muchas más cosas: sabes el cable que hay que cortar, pero además se ha sentido entendido y te ha soltado el primer sí: eso es mucho más importante de lo que crees: ya empiezas a tener al “enemigo” de tu lado.
  4. Ahora sí: ¡¡corta el cable¡¡. Convierte su crítica destructiva en una pregunta constructiva que contenga un “…cómo podemos hacerlo…” : “Entonces, ¿Lo que te gustaría saber es cómo podemos hacerlo en menos tiempo?” ¡¡Le has pillado¡¡ tu proyecto vuelve a estar vivo porque ahora la atención de todos ya no está en “Tu proyecto no vale”, sino que está en “cómo podemos hacerlo en menos tiempo”.
  5. Convierte al enemigo en amigo. Lánzale un “Entonces, si pudiéramos hacerlo en menos tiempo ¿Tú estarías de acuerdo?”. Si antes te dijo que sí, ahora también está obligado a decirte que sí. Le acabas de obligar a apoyarte, ya no habrá más bombas.

Tener razón

Recuerdo en un viaje a Tailandia como nuestra guía local se quedaba asustada por la vehemencia y frecuencia de discusiones entre españoles sobre cualquier cosa. Lo que para nosotros era un divertido lance para ella era un enfrentamiento violento y estéril.

No lo digo porque el Real Madrid haya perdido este fin de semana 😉 , pero es curioso cómo podemos (yo el primero) pasar horas intentando tener razón sobre futbol, política, o cualquier otro tema. Evidentemente sin hacer ninguna mella en la armadura de quien tenemos enfrente, que también tiene “su” razón. Por no hablar cuando nos jugamos algo (negociaciones, conflictos…).

De hecho una de mis experiencias de fracaso tiene que ver con demostrar a un jefe que yo tenía razón (en público) sobre la organización de un proyecto. No con la intención de tenerla sino de hacer bien las cosas. Pecado imperdonable gracias a la soberbia, orgullo e ingenuidad típicos de la inexperiencia.

Luego en privado, otro compañero más inteligente me preguntó: “¿Qué prefieres, tener razón o tener éxito?” Logicamente le respondí: “Las dos cosas.” Pero me dijo algo que se me ha quedado grabado: “Muchas veces cuando trates con personas tendrás que elegir entre tener razón o tener éxito. ¿Qué eliges?

Tras retar con esta pregunta al lector, propongo un interesante artículo de Raimón Samsó en El País Semanal. Algunos extractos:

  • La posesión de las personas por sus propias ideas es siempre una causa de sufrimiento. El problema, al consistir las creencias en “posesiones mentales” no visibles, ha sido buscar la solución a nuestras diferencias tratando de cambiar a los demás antes que examinar la causa real de los conflictos (la necesidad de tener razón).
  • Quizá el único pensamiento que precisa ser cambiado es la creencia de que “los demás deberían pensar diferente”
  • Querer estar siempre en posesión de la verdad consume una gran cantidad de energía y tiempo que nos impide disfrutar de los demás y de la paz mental de saber que en el fondo todos tenemos nuestra propia lógica
  • Todo pensamiento consciente, repetido durante un tiempo, se convierte en un programa mental invisible. Con el tiempo acumulamos opiniones, creencias, que pasan a conformar lo que llamamos identidad construida o ego. Si alguien agrede esas posesiones mentales, en realidad es como si lanzara un ataque personal, porque confundimos pensamiento e identidad.
  • Tener opiniones es normal, también tener gustos y preferencias… pero que esas ideas y predilecciones le tengan a uno cautivo o secuestrado es una trampa.
  • Todos mantenemos un diálogo interior que reafirma continuamente lo que creemos, y después nos pasamos la vida buscando personas y situaciones en las que encajen nuestras creencias para poder así reafirmarlas.
  • Aceptar las ideas de otros es en realidad más sencillo de lo que parece. Basta con tener presente que aceptarlas no significa adoptarlas o validarlas (no significa estar de acuerdo).
  • Escuchar a los demás les hace sentir valorados, entendidos, importantes. Tal vez eso sea todo lo que necesitan de verdad, y al conseguirlo podría ser que renunciaran a imponer sus opiniones y creencias.
  • “Una de las mejores maneras de persuadir a los demás es escuchándolos” – Dean Rusk