Relacionigrama vs. organigrama. ¿Cómo representar la realidad de tu equipo?

Organigrama vs. diagrama de relaciones

Los seres humanos llevamos millones de años viviendo en jerarquías sociales y sólo unas décadas en empresas. Todas las organizaciones necesitan dibujar un organigrama para clarificar la estructura y jerarquía formales. El problema es que resulta completamente insuficiente, incluso a veces contraproducente porque ofusca las complejas relaciones y la influencia cruzada entre las personas de una organización.

Como ejemplo, reflejo aquí un post de Andrés Ortega en linkedin y una ilustración de corporate _rebels. ¡Gracias!

Cuando yo era joven leía mucha ciencia ficción. En relación con el tema de hoy, había una historia (cuyo título desgraciadamente no recuerdo) en la que el protagonista tenía un superpoder: podía visualizar los vínculos emocionales entre personas como líneas que las conectaban, de distintos colores según las emociones que implicaran, más fuertes o tenues según la intensidad de la relación. Y eso le daba una gran ventaja a la hora de entender e influir socialmente.

Aplicación al coaching de equipos

Muchos años después, me di cuenta de que ese superpoder realmente todos lo podemos tener en cierta medida, y que es fundamental para saber moverte en equipos y organizaciones. De hecho, para los líderes y miembros de un equipo tener un mapa relacional (o relacionagrama) es una gran herramienta para ser consciente de las relaciones no formales (pero muy reales).

Así, se puede visualizar gráficamente quién se siente excluido o quién es el nodo de comunicaciones, de si hay grupitos coaligados o enfrentados, la calidad e intensidad de las relaciones, cómo se sienten cada uno de los miembros del sistema, si hay desequilibrios, qué papel juega el líder formal y/o los informales, si hay puestos críticos, etc.

Como coach de equipos y sistémico, esta es una herramienta que he utilizado y adaptado en muchas ocasiones, para que el equipo sea más autoconsciente y pueda mejorar.

A modo de ejemplo, he aquí un ejemplo reciente de un trabajo con un equipo. No detallo las conclusiones ni el cliente por confidencialidad, pero la disposición de las figuras, las distancias relativas, los colores, los tipos de línea, etc. nos permitieron descubrir realidades no evidentes pero muy importantes para mejorar la salud y funcionamiento del equipo.

Si eres líder de un equipo, o un equipo que quiere mejorar ¿ya has mapeado tu relacionagrama… o vas a seguir usando el organigrama para guiarte?

Si quieres más información, estamos a tu disposición en info@revitalent.com