Hoy damos por sentado que la civilización es algo inevitable históricamente. Pero durante cientos de miles de años (el 99% de la historia humana) no hubo ningún progreso tecnológico. Pequeñas tribus aisladas sobrevivían miserablemente moviéndose para tratar de cazar o recolectar con palos y piedras.
Ahora no hemos desarrollado nuestra civilización, tecnología, o economía porque ahora seamos más inteligentes ni tengamos un cerebro más potente. Ni porque descubriéramos la agricultura (esa es parte de la respuesta pero no lo esencial). Si quieres una respuesta más compleja e interesante, con una perspectiva sistémica, te invito a ver este interesantes vídeo animado.
La perspectiva sistémica
La civilización, el conocimiento, la abundancia y el desarrollo humano han crecido exponencialmente y de manera no lineal ni predecible a partir de los humanos paleolíticos (con los que compartimos el mismo hardware y sistema operativo).
Este es otro ejemplo de cómo los sistemas complejos pueden generar propiedades emergentes. Cuando suficiente gente vive junta, desarrollan habilidades especializadas, transmiten ideas y conocimientos, cooperan, comercian, y se establece un sistema de retroalimentación positiva (un bucle de mejora reiterada), a largo plazo se genera todo lo demás: escritura, agricultura, artesanía, tecnología, etc.
Por eso, también en nuestras empresas, la clave es generar buenos sistemas (círculos virtuosos) y no tanto tener una respuesta genial, una persona brillante, ni siquiera una ventaja competitiva estática. Se trata de desarrollar la capacidad de mejora sistémica. Por eso es interesante conocer algo de antropología y sistemas.
Alternativamente, seguiremos comportándonos como individuos y organizaciones cavernícolas, con sus mismos resultados. Porque los sistemas, lo mismo que pueden generar círculos virtuosos, también pueden caer en círculos viciosos. Que se lo pregunten a todas las grandes empresas y civilizaciones que tuvieron un gran éxito en el pasado, que se creían invulnerables… y que han decaído o desaparecido.
Para saber más
Las ciencias de la complejidad y sistémicas son tan apasionantes como ignoradas por la mayoría. Pero en este blog hace mucho tiempo que tratamos de aprender y difundir al respecto. Sólo desde una mayor consciencia de nuestros sistemas podremos gestionarlos mejor, independientemente de nuestras individualidades y circunstancias.
Let’s start with a shocking example of how a systemic problem is made worse by aplying linear conventional solutions. This whiteboard animation video about systems thinking tells a story of cats in Borneo (a.k.a. Operation Cat Drop parachuting cats) that occurred in Borneo in the 1950’s. It is a reminder that when solutions are implemented without a systems perspective they often create new problems.
Am I also dealing with a systems problem?
Probably… yes. When I work with managers and teams, I’m always surprised by the human inability to understand systems (and therefore to manage them).
Have you ever found…?
Putting a lot of effort and yet not get your goals (i.e. trying to lose weight)
The same kind of problems surfacing time and time again, without learning anything to prevent them in the future
Focusing on symptoms instead of dealing with the root causes, short-term or silo thinking
Blaming one factor or person for a complex multi-factorial problem or looking for magical solutions
Leaders who implement «solutions», design rules and politics, spend resources or efforts trying to solve a problem and only making it worse (or creating other problems)
Well intentioned people who try to make their work well and work hard but are constantly struggling against their colleagues or other parts of the organization
An organization that pursues some declared goals but in fact ends up spending all its resources just keeping the organization running or serving private interests, while moving away from the declared goals
We could give many more examples. If you have seen any of these, welcome to the world of systems!
What are systems and how are they inside, around and in relation to us all the time?
A system is a set of parts connected to one another in a special way so that they can achieve a goal. Your body, your family, the plumbing in your house, or the whole economy are systems.
But let’s make it easier to understand. Sit back and meet systems in our everyday lives, from plumbing to traffic jams to fisheries, based on the work of the renowned systems thinker Donella Meadows!
What is systems thinking?
Systems are interconnected with each other and each system is composed of other systems. Therefore decisions that affect one system can have unforeseen and uncertain impacts on other systems. So, you need to widen your perspective and start thinking in systems.
Some principles and key ideas to understand systems
This presentation introduces Donella Meadows’ foundational text, Thinking in Systems, which aims to communicate the principles of system dynamics, built upon concepts such as stocks and flows and core feedback loops that determine system stability and growth.
This thoroughly explains that complex systems often exhibit counterintuitive behaviours due to elements like temporal delays, nonlinearities in relationships, and the inherent limitations of bounded rationality among actors.
It identifies several recurring structural issues, called system traps, including the tragedy of the commons and escalation, which necessitate fundamental redesign rather than simple adjustments.
Systems theory is quietly reshaping how science understands the world. The next video is a complete introduction to the systems-theoretical perspective — what it is, why it’s revolutionary, and how it challenges the reductionist thinking that has dominated science for 300 years.
🎯 IN THIS VIDEO
– Why the world can’t be understood by breaking it into parts alone
– How Descartes and Newton built (and limited) the modern scientific worldview
– Emergence: the riddle reductionism can’t solve
– The four phases of systems theory — control, structure, spontaneous order, self-reference
– The ethical stakes: systems thinking vs. technocratic control
Después, Florentino Pérez salió en una rueda de prensa lamentable, en la que echó la culpa a todos de conspirar contra él y contra el Real Madrid (mezclando ambas cosas como indisolubles) y convocando unas elecciones anticipadas (cuyos criterios para presentarse como candidato son tan limitantes que sólo él los puede cumplir) como táctica para recuperar la iniciativa en la crisis y reforzar su poder.
Aclaro que no ataco ni defiendo a ningún club ni persona. Me gusta el buen fútbol venga de donde venga, pero me dejan bastante indiferentes los juegos de poder, el tribalismo identitario, la manipulación de masas y los negocios sucios tan frecuentes en el fútbol profesional. Mi reflexión viene por otro ángulo: el peligro de cualquier sistema organizativo o persona que carecen de un bucle de retroalimentación (feedback).
Los cuentos clásicos ya nos advertían con la fábula del rey desnudo, pero las empresas se empeñan en no aprender de la tradición. Más allá del caso concreto, hagamos un análisis desde la teoría de sistemas.
Sistemas abiertos sin bucle de control
Empecemos por una analogía mecánica / biológica. Una máquina o un ser vivo no inteligentes hacen lo que están programados para hacer. Un motor gira y gira (hasta que se queda sin aceite o combustible), un robot se mueve siempre igual (aunque se descalibre), un pez siempre muerde el cebo (aunque ya haya picado el anzuelo antes), etc. Cumplen una función ciegamente, con mayor o menor acierto, hasta que no pueden hacerlo.
Y el feedback (retroalimentación) lo reciben con su persistencia o desaparición en el tiempo. La mayoría de seres vivos poco sofisticados tienen una estrategia de pervivencia que consiste en hacer múltiples copias de sí mismos (cada una un poco diferente) dejar que se mueran la mayoría y que sólo sobrevivan las más adaptadas al entorno cambiante y cruel. Es la selección natural.
El individuo no aprende, pero el linaje sí tiene un feedback y se adapta. Las máquinas ni siquiera son capaces de hacerlo sin intervención externa.
Feedback e individuos inteligentes
Los animales con más inteligencia tienen otra estrategia adicional: aprender en la vida del individuo. Los elefantes, cetáceos, cuervos, chimpancés, y algunos humanos (una minoría), son capaces de adaptar sus comportamientos cuando los resultados demuestran que son desadaptativos. Lo cual es mucho más eficiente que matar al individuo cada vez que se equivoca (al menos en el caso de animales grandes con cuerpos biológicamente caros de generar). Pero para aprender, necesitamos feedback.
No nos damos cuenta de la importancia del feedback hasta que lo perdemos. Intenta atarte los zapatos con guantes, o desplazarte por tu calle a ciegas. De hecho, hay una terrible enfermedad (analgesia congénita) que consiste en la ausencia de dolor. Parece una ventaja, pero quienes la padecen suelen morir en la infancia o sufrir todo tipo de complicaciones de salud por su incapacidad de detectar el dolor. De la misma manera, los niños malcriados a quienes nunca se ha puesto límites se convierten en adultos mal adaptados al trabajo en equipo. Esto también es aplicable a jugadores como Mbappe o Vinicius. 😉
Yendo más lejos, algunos humanos incluso son capaces de aprender de los errores y aciertos ajenos, de los aciertos no merecidos, y de los aciertos parciales pero mejorables.
Ese es nuestro superpoder: podemos generar y matar en nuestra mente mil ideas malas para quedarnos con una buena, sin morir nosotros ni nuestros hijos. Pero este nivel de aprendizaje ya queda reservado para los más inteligentes y humildes.
En definitiva, si no aprendes (ya seas un ser vivo o un sistema organizativo), estás condenado a extinguirte en cuanto cambien las circunstancias. Pero esto no es un problema, sino un metaproblema: como no aprendes no te das cuenta de que no aprendes. Tu creencia de que ya sabes todo lo que necesitas es la principal barrera a desmontar si quieres empezar a aprender.
Del aprendizaje individual al colectivo
Además, en sociedades que transmiten cultura, existe otro superpoder que potencia el aprendizaje: la cultura. Cuando somos capaces de aprender colectivamente y acumular conocimiento entre generaciones, personas y territorios de forma sistemática, el resultado es exponencial.
Con las familias, tribus y clanes de antaño, y con las organizaciones actuales (entendidas como sistemas sociales) pasa lo mismo (adaptación o extinción). A menudo me encuentro con empresas llenas de individuos inteligentes pero que, colectivamente, hacen cosas increíblemente estúpidas. Y lo peor es que no aprenden de ellas.
Si ya es difícil que una persona aprenda, los sistemas sociales son aún más difícil de comprender para un individuo, de la misma manera que una neurona no puede comprender el cerebro del que forma parte. La diferencia es que algunos humanos sí somos capaces de entender algunos patrones de nuestro sistema y ayudar a otros individuos a ser también colectivamente conscientes. Para facilitarlo, podemos usar metodologías como el coaching sistémico.
Síntomas para identificar un sistema estúpido y ejemplos futboleros
Algunas pistas para darte cuenta de que estás en esa situación:
Te encuentras una y otra vez con el mismo tipo de problemas. Resurge el mismo dolor, se repite la misma situación con pequeñas variantes en cuanto a temática o protagonistas, pero siguiendo un guion similar. Ejemplo: malos resultados deportivos, mal juego, conflictos entre jugadores.
Se atacan los síntomas pero no se comprenden ni resuelven las causas subyacentes. Se apaga el fuego pero no se comprende su origen. Ejemplos: Plaga de lesiones en los últimos años, cambio de entrenadores (Xavi, Arbeloa), convocar elecciones anticipadas.
Se siguen haciendo las mismas cosas y esperando resultados diferentes que nunca llegan. Incluso cuando los resultados son cada vez peores, se interpretan como una necesidad de dedicar aún más recursos y persistir en los mismos patrones de comportamiento. Tanto si los resultados acompañan como si no, en ambos casos se justifica la persistencia en el empeño. Ejemplo: El PSG pasó varios años comprando los mejores y más caros jugadores sin tener éxitos deportivos relevantes. Luego el Real Madrid se empeñó en comprar estrellas como Vinicius o Mbappe cuando los problemas del equipo eran otros.
Se buscan soluciones mágicas o puntuales, o se gestiona «por ocurrencias» para evitar abordar problemas sistémicos, complejos o incómodos. Ejemplo: Echar a Xavi en vez de poner orden en el vestuario, en la gestión deportiva y hacer una estrategia de equipo a largo plazo.
Culto al ego de ciertos individuos en lugar de al sistema, y se prohibe o castiga cualquier crítica constructiva. Ejemplo: Desautorizar al entrenador frente a los jugadores estrella o falta de delegación de decisiones técnicas por parte de Florentino.
Procesos de toma de decisiones no racionales. Mala búsqueda de información y comprensión del problema, ausencia de objetivos claros, de análisis de las alternativas, de planificación coherente, etc. Abundan los sesgos, las ocurrencias, las decisiones emocionales, y no hay un debate rico y diverso. Ejemplo: La falta de una estrategia deportiva a largo plazo que deriva en la caótica salida y entrada de entrenadores, preparadores físicos, jugadores, y técnicos en los últimos años.
Intereses particulares para que las cosas sigan igual, aunque sea a costa del futuro o del conjunto del sistema. Eso hace que el sistema opere en un equilibrio frágil pero que resulta más conveniente para algunos actores clave. Ejemplo: La actual directiva y los jugadores con más poder.
Se selecciona la información que respalda las decisiones previas o ya tomadas, se descarta la información que las contradice o incluso se manipula o sesgan conscientemente los datos. Si la información objetiva es tan evidente y contraria a la postura ya tomada, se desvía la conversación hacia lo emocional, se embarra mezclando otros temas, se grita más, se mezclan aspectos políticos o de poder, etc. Ante la crítica o las propuestas ajenas, surgen conductas defensivas, agresivas, echar la culpa a otros, excusas, propaganda, mentiras u ocultación de la verdad, corte de la comunicación, etc. En definitiva, no hay asunción de responsabilidades ni comprensión de la eventual verdad que puedan llevar esas críticas. No se busca la verdad incómoda para adaptar el comportamiento, sino argumentos convenientes para refrendarlo. Ejemplo: la última rueda de prensa de Florentino.
¿Qué hacer con esto?
Si eres futbolero:
Si eres antimadridista, no les digas nada. Al enemigo que se equivoca no hay que distraerle. Pero mírate al espejo, a ver si tu club también está haciendo cosas estúpidas, aunque quizás no tan notorias.
Si quieres lo mejor para el Real Madrid, difunde estos artículos con la esperanza de que pueda cambiar algo. Pero que sepas que esta información será rechazada por los fanáticos y por los principales actores que han llevado el sistema organizativo a su situación actual.
Si te da igual que gane o pierda un equipo pero te interesan las empresas y los equipos (como es mi caso), seamos suficientemente inteligentes para aprender de este caso:
A nivel individual: ¿Qué feedback estoy rechazando? ¿Qué críticas me hacen que trato de ignorar? ¿Qué problemas se me repiten una y otra vez? ¿Qué es lo que la vida me trata de enseñar pero me resisto a aprender?
A nivel colectivo: ¿Qué decisiones claramente estúpidas estamos tomando? ¿Cuáles son las causas raíz de nuestros problemas como equipo u organización? ¿Tenemos una cultura de aprendizaje sistemático y mejora continua? ¿Se toman las mejores decisiones o las de las personas con más poder?
En el coaching sistémico a veces usamos herramientas que vienen de las constelaciones organizacionales o familiares. En entornos de empresa, simplemente lo usamos como una herramienta para tomar perspectiva y comprender las interacciones complejas y dinámicas con su entorno, pero las constelaciones y el psicodrama son herramientas poderosas en terapia.
La verdad es que es un tema misterioso, que explora los límites de la ciencia actual, y a veces surgen revelaciones y tomas de consciencia sorprendentes, casi mágicas. Yo, siendo bastante racional y empírico, pero al mismo tiempo curioso, no puedo menos que reconocer que hay fenómenos psicológicos colectivos en empresas y familias cuyo funcionamiento aún no entendemos.
Pero mejor que explicarlo yo, dejo que lo haga un experto: nuestro amigo y compañero Ovidio Peñalver, experto constelador entre otras facetas. ¡Gracias por compartirlo con el Club Da Vinci y con los lectores de este blog. Ovidio!
En cuanto a la psicogenealogía es un enfoque terapéutico y científico que estudia cómo la historia familiar (especialmente las heridas no resueltas, secretos, duelos, traumas, repeticiones y lealtades invisibles) influye en la vida emocional, mental, física y relacional de una persona, aunque no sea consciente de ello.
Pero ¿es posible que la memoria se herede entre generaciones? No podemos afirmarlo científicamente, al menos en humanos. Sin embargo, es sugerente este experimento en el que se demuestra cómo las mariposas sí son capaces de heredar el aprendizaje. A partir de ahí, hay mucho que investigar y descubrir.
Otra posible explicación de la herencia de patrones e ideas viene del análisis transaccional, de Eric Berne y Claude Steiner. Seguramente, unas u otras explicaciones no son excluyentes. Lo único cierto es que todavía nos queda mucho que aprender sobre la psicología de los sistemas sociales humanos.