Archivo de la categoría: Empresa y economía

Ninguna buena acción queda sin… castigo

Castigado por dar servicio a los clientes

Estos días salía en prensa y TV un caso escandaloso: El SEPE castiga a un trabajador por atender a ciudadanos sin cita previa. Un funcionario se enfrenta a seis meses de suspensión de empleo y sueldo por atender sin cita previa y no quedarse «de brazos cruzados».

Es un ejemplo perfecto del viejo dicho: «ninguna buena acción queda sin castigo». O como decía Maquiavelo: «Quien introduce cambios en beneficio del sistema suele ganarse enemigos entre quienes se benefician del sistema actual.»

La tradición española de castigar a sus héroes

Tampoco es una novedad que el estado español castigue a sus mejores súbditos. Por poner algunos casos notorios:

  • Blas de Lezo: salva Cartagena de Indias, sacrifica medio cuerpo por el imperio, derrota a los ingleses y queda postergado su enfrentamiento con el virrey Sebastián de Eslava
  • Hernán Cortés: entrega a Carlos V un territorio gigantesco y decisivo para la Monarquía Hispánica y la Corona le abre juicio
  • Gonzalo Fernández de Córdoba («el gran capitán») gana prestigio inmenso en Italia y consolida el dominio español en Nápoles. Después, Fernando el Católico desconfía de él, le exige cuentas y lo aparta progresivamente del poder efectivo en Italia.
  • Ana Garrido Ramos, empleada pública en el Ayuntamiento de Boadilla del Monte. Sus denuncias ayudaron a activar el caso Gürtel, una de las mayores tramas de corrupción política en España. Después sufrió represalias laborales y personales.
  • Durante los últimos años en España, también abundan los casos de funcionarios represaliados o perseguidos por el actual gobierno por hacer bien su trabajo, como el Director de la UCO Antonio Balas, el coronel Diego Pérez de los Cobos, el vigilante que denunció el escándalo de Delcy en Barajas, o los jueces y fiscales que investigan la corrupción. Por no hablar de policías y militares que tienen que hacer su trabajo en condiciones insalubres, peligrosas, sin medios y mal pagados.

¿Qué pueden aprender las organizaciones inteligentes?

En definitiva, este es un caso muy llamativo, pero no excepcional. Muchas organizaciones están llenas de ejemplos en los que las personas que intentan hacer bien su trabajo perciben cómo se les ignora o incluso se les castiga por ello. ¿Se te ocurre algún ejemplo en tu experiencia?

Esas mismas organizaciones luego se sorprenden por el absentismo o la rotación no deseada, y contratan carísimos e inútiles programas para fomentar el compromiso y mejorar el ambiente.

Más allá de la anécdota chocante, me gustaría tomarlo como ejemplo para reflexionar sobre algunos aspectos de los que las organizaciones inteligentes podrían aprender. Podría estar hablando horas de todo lo que está mal para llegar a esta situación. Para no repetirme, vinculo algunos posts anteriores, y te animo a curiosearlos:

Incentivos y objetivos desalineados

La importancia de los incentivos, y cómo el 99% de la gente (incluidos los directivos) no los entiende

El «efecto cobra» o el peligro de los incentivos bienintencionados pero contraproducentes

Como hacer que los empleados trabajen más (humor e incentivos en The Office)

Los incentivos ayudan al desempeño… ¿o no? ¿Qué dice la ciencia?

Falta de feedback y de aprendizaje

La crisis del Real Madrid y la tragedia de los sistemas sin bucle de feedback

The Painful Reality Of Unteachable Lessons

La estupidez como maldición de la humanidad

La paradoja de la estupidez

La estupidez, cómo reconocerla y qué hacer con ella

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Racionalidad y calidad en la toma de decisiones

¿Qué tienen que ver Djokovic, la racionalidad al tomar decisiones, la manipulación de masas y el maltrato doméstico?

Covid y ¿racionalidad? en la toma de decisiones estratégicas

Irracionalidad en la toma de decisiones, el día de la marmota y el Covid – Entrevista a Antonio Montero

Las inundaciones de Valencia: el precio de las malas decisiones, liderazgo y sistemas organizativos

Irracionalidad en la toma de decisiones pública

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Trabajos y líderes tóxicos

El gran apagón e «idiocracia» como documental

Trabajo tóxico ¿Cuándo pierde sentido el trabajo?

El 83% de los empleados afirma que podría trabajar sin sus jefes.

El coste invisible del fracaso de los mandos intermedios

4 de cada 10 jefes son tóxicos

Jefes tóxicos en España

¿Se puede despedir a un manager tóxico?

Aprendizaje de situaciones históricas

Podcast y venta online: Management audaz. ¿Qué podemos aprender las mejores empresas de los peores piratas?

La crisis de los misiles de Kennedy – Toma de decisiones estratégicas en incertidumbre

Liderazgo en la expedición Magallanes – Elcano. ¿Acierto o desastre?

Nueva conversación con directivos: Cómo perder una guerra mundial… o una empresa actual. Errores estratégicos de ayer, hoy y… ¿mañana en tu empresa?

Evolutionary psychology, mental parasites and suicidal empathy

In the The Dad Saves America Podcast, John Papola sat down with Gad Saad, author of «Suicidal Empathy,» to discuss the evolutionary psychology behind why the West is self-destructing in the name of tolerance.

Empathy is a perfectly adaptive human trait, but like any biological mechanism, it can misfire. When ideological parasites like gender ideology and critical race theory are the basis for empathy, it stops being a virtue and becomes a civilizational death wish.

They also get into why intelligent people are paradoxically the most vulnerable to bad ideas, why communism keeps coming back no matter how many times history buries it, and what it will actually take for the West to rediscover its survival instinct.

Outline:

[0:00] A Canadian trying to save America

[2:17] What happens when empathy misfires?

[8:29] Even victims of crimes feel guilty now

[17:18] The evolution of the parasitic mind

[31:51] Christian ethics and self-sacrifice

[36:14] Can we trust evolutionary psychology?

[46:29] There are different kinds of truth

[54:36] Why don’t bad ideals die out?

[1:05:16] Is comfort driving us crazy?

[1:08:45] How to protect your kids from the mind virus

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Occidente NO es multicultural: por qué nuestro sistema es mejor

Diversidad diversa y libre, no la que nos imponen

What eating too much, religions and corporations have in common

Trabajo tóxico ¿Cuándo pierde sentido el trabajo?

Reuniones superfluas, papeleo interminable, superiores mediocres: ¿Quién no lo conoce? Los empleos con exigencias sin sentido erosionan la salud a largo plazo. Este documental de DW muestra en clave de humor cómo malgastamos nuestra energía laboral.

El trabajo puede ser gratificante. O así debería serlo. Pero muchas personas con empleos de oficina se sienten infelices en su labor.

Obviamente, se podría decir que es un malestar relativo del mundo industrializado, que esas personas tienen un empleo seguro, físicamente poco exigente y a menudo bien remunerado, y que mucha gente en el planeta sufre una situación mucho peor. Pero, ¿el despilfarro sin precedentes de recursos humanos no es también uno de los grandes dramas de nuestro tiempo?

«Trabajo sin sentido” explora las razones por las que directivos muy bien pagados están tan dispuestos a repetir frases huecas, seguir métodos de gestión absurdos y envenenar el entorno laboral en beneficio de los y las accionistas.

Según una encuesta de Gallup, sólo el 13% de la población activa intenta hacer bien su trabajo. El 64% es indiferente a su tarea y sólo quiere cumplir razonablemente bien su jornada laboral con un mínimo de esfuerzo. Un 25% de los encuestados incluso trabaja en contra de la empresa porque odia su trabajo. Las cifras varían de un país a otro, pero la tendencia se observa en todo el mundo.

El hecho de no ver sentido a su labor enferma a muchas personas. En el reportaje, pacientes con burnout hablan de sus experiencias. Sus declaraciones son analizadas y comentadas, entre otros, por la psicóloga Christina Maslach, pionera en Berkeley de la investigación sobre el burnout.

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Esta psicóloga ha estudiado a los capullos de tu empresa y sabe por qué se comportan así

Así diluyen tu dinero para que sigas trabajando

¿Por qué cada vez eres más productivo, hay más tecnología que nunca… y, sin embargo, cada día eres más pobre?

¿Alguna vez te has planteado que eres decenas de veces más productivo que tus padres y abuelos, y sin embargo tu poder adquisitivo no crece en la misma medida?

Aunque en ReviTalent no nos dedicamos a la educación financiera, no cabe duda de que es algo cada vez más necesario para llevar una buena vida y no ser esclavo del sistema. Si no tienes un mapa del laberinto, es casi imposible salir de él.

Y sin embargo, en el sistema educativo enseñan montones de conocimientos inútiles, ofuscando lo que haría a las personas más independientes y libres. No necesitan censurar u ocultar la información, les basta con despistar y confundir a los ciudadanos. ¿La ofuscación y desinformación financiera es un error… o una característica del sistema?

Sea como sea, me parece oportuno este vídeo de Liberalístico, en el que nos explican de forma muy didáctica algunos conceptos fundamentales (pero generalmente ignorados) sobre el dinero fiat, cómo los bancos y estados lo crean de la nada, cómo generan la inflación, y por qué es una trampa invisible que nos mantiene esclavizados.

Nos han enseñado que el Estado se financia con tus impuestos. Pero ¿y si eso no fuese exactamente así? El sistema no necesita realmente tus impuestos para financiarse. Necesita tu trabajo… y después él se encarga de diluir su valor. Mientras produces más que nunca gracias a la tecnología, ocurre algo en paralelo: se crea dinero de la nada y se mezcla con el tuyo.

El resultado es invisible, pero devastador: trabajas más, produces más… pero tu dinero vale cada vez menos. No es que todo sea más caro. Es que TU DINERO VALE MENOS CADA DÍA.

En este vídeo vas a descubrir

  • Qué son realmente los agregados monetarios M0, M1, M2 y M3 (sin tecnicismos).
  • Por qué hay una jerarquía de «calidad» del dinero.
  • Qué significa que más del 90% del dinero sea deuda
  • Por qué la deuda acaba funcionando como dinero. Cómo los bancos crean dinero de la nada.
  • Por qué tu poder adquisitivo cae aunque la tecnología avance. El mecanismo invisible que diluye tu dinero cada día.
  • Por qué la inflación es el impuesto más silencioso que existe.
  • Por qué los impuestos no son la única financiación del Estado, ni la más importante.
  • Por qué la inflación no es un accidente, sino una consecuencia estructural del sistema.

Si este vídeo te hace replantearte algo, compártelo. Porque el mayor truco del sistema no es ocultarse… es hacer que todo tenga el mismo nombre: DINERO. No es un error, ni una teoría. Es cómo funciona el sistema.

Estructura de este vídeo

00:00 – El 90% del dinero es deuda.

02:33 – Jerarquía del dinero: agregados monetarios.

06:08 – Los bancos NO anticipan dinero. Lo crean.

09:41 – ¿Cómo se genera la INFLACIÓN?

11:18 – Ejemplo del ACEITE.

14:34 – La TECNOLOGÍA reduce la INFLACIÓN.

18:35 – Todo se llama DINERO.

22:08 – No necesitan IMPUESTOS para financiarse.

24:40 – ¿Qué puedes hacer hoy?

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Un viejo amigo y una crisis liberadora

La semana pasada un viejo amigo me contó una historia tremenda pero liberadora. Me contó cómo llevaba 20 años sacrificando generosamente su tiempo, su salud y su energía a una empresa. Como había hecho su padre durante otros 50 años. Lo que tantos llaman la «rueda del hamster».

En agradecimiento, no tuvieron escrúpulos en despedirle cuando se puso de baja para una operación grave que llevaba 2 años postergando.

Mientras se recuperaba física y mentalmente, tuvo ¡al fin! tiempo para pensar, para montar un pequeño negocio y para sacarse una plaza de profesor de secundaria. Además ha hecho diversas inversiones y tiene una posición financiera mucho mejor.

Ahora es dueño de su tiempo y su vida, disfruta más de su familia y amigos, tiene mucho menos estrés, horarios más razonables y flexibles, y es más feliz. Como sabe que yo llevo muchos años siendo mi propio jefe, su reflexión era: ¿Por qué no me habré dado cuenta antes?

Vivimos en Matrix

No es culpa suya. Toda nuestra vida, nuestros padres, profesores, jefes y medios de infoxicación nos amaestran para ser dóciles hamsters que no paran de correr en la rueda de otros. Saca buenas notas, trabaja duro, busca aceptación social, sigue las modas, repite consignas, vota a uno u otro títere, obedece, paga impuestos, hipotécate, consume, atóntate con adicciones… no pienses por ti mismo.

En el fondo sabemos que hay algo profundamente mal. Algunos nos dimos cuenta hace décadas y dejamos los caminos cómodos y convencionales para crear el nuestro propio.

Aún recuerdo con asombro «Matrix», porque de repente no me sentí el único loco en un mundo de cuerdos. No era una película de acción; era un documental metafórico, un espejo en el que mirarnos, una actualización del mito de la caverna de Platón, una denuncia de nuestra inconsciencia y estupidez, una invitación a despertarnos y cambiar.

¿Pastilla azul o roja?

Por suerte, cada vez hay más consciencia de que no nos podemos creer lo que nos cuentan, de que el modelo social está roto, y de que tenemos que buscar nuestra propia perspectiva para orientarnos y navegar la vida.

Pero la mayoría sólo reaccionamos cuando llegamos al agotamiento, la enfermedad o la depresión, a crisis personales, profesionales o de la mediana edad, o cuando ya es demasiado tarde para cambiar de vida. Tenemos responsabilidades, tal vez un divorcio caro, hijos que mantener, una hipoteca, ciertas comodidades, miedos, etc. y no nos atrevemos a arriesgarnos. Y aunque queramos reaccionar, el sistema está diseñado para dificultar que podamos hacer algo significativo al respecto. Estamos disconformes pero sin alternativas prácticas.

Así, algunos tratan de medrar, otros cuentan los minutos hasta la hora de salida y los días hasta la jubilación como los presos su condena, otros tratan de seguir las reglas dócilmente y contentar a sus amos con la esperanza de que algo mejore, otros de salirse totalmente del sistema con un perro y una flauta, de aprovecharse de él en política, de conformarse con unas pocas cervezas y menos días de vacaciones, de deprimirse, de buscar culpables lejanos y salvadores con revoluciones o ideologías milagrosas, de cultivar tomates en una cabaña aislada, de evadirse o atontarse… pero nada de eso funciona.

Tampoco tenemos a un Morfeo que nos guíe, ni somos superhéroes. Nuestros padres y amigos pueden tener buenas intenciones pero tampoco nos saben ayudar. Estamos solos y perdidos. Y somos derrotados definitivamente cuando nos desesperamos y dejamos de luchar. Nos resignamos y somos dominados como el poderoso elefante que ni siquiera intenta romper la cuerda que le había atado cuando era cachorro.

Hackeando el sistema

Pero, en realidad, sí podemos hacer algo. Podemos aprender de historia, antropología, economía, psicología, sistemas sociales, etc., ya que esto no es la primera vez que las sociedades humanas degeneran y decaen. Podemos descubrir los aciertos y fallos de quienes tienen éxito (el de verdad, no el que nos venden) y de otros compañeros inconformistas. Podemos entender la estructura y funcionamiento de este sistema depredador. Ser más conscientes de nuestra participación en el mismo. Y, siendo prácticos, aprender a evitar las trampas que nos pone, a vivir lo más libre y mejor posible, y a gestionar mejor nuestra relación con él.

Tal vez nosotros no logremos una situación ideal, pero da igual si estamos muy bien, muy mal, o si nos hemos despertado tarde, mal posicionados o con poca capacidad de reaccionar. Lo que importa es dejar a nuestros hijos y seres queridos mejor informados y preparados para navegar este mar peligroso.

En mi caso, como Neo en la película, tuve que cuestionar mis creencias, mi educación, mis miedos, mi entorno familiar y social, renunciar a trabajos bien pagados y considerados socialmente, saltar al vacío sin saber si había agua o tiburones, equivocarme, pagar precios, hacer y rechazar tratos con el diablo, aprender de muchas fuentes y personas, y finalmente encontrar mi propio camino.

A diferencia de Neo, no pude cambiar el sistema ni adquirir superpoderes. Pero aprendí a entender y relacionarme con nuestra sociedad de una manera mucho más interesante que la que me enseñaron.

Falsa modestia aparte, creo que no me va mal. Trabajo para mi mismo haciendo lo que quiero (Ikigai), me llevo bien con quienes quiero, tengo más vacaciones y tiempo libre que la mayoría, comodidades materiales, una buena posición financiera con ingresos diversificados, muchos juguetes y aficiones, una familia maravillosa… Aún no soy libre del todo ni soy modelo de nada, pero me va mejor que el 90% de la gente en el 90% de las facetas de la vida. Y creo que puedo ayudar a otros a mejorar su juego, o al menos intentarlo.

Por eso he sintetizado una vida de estudio y hackeo de nuestra Matrix en una conferencia-taller, que me gustaría compartir con mis amigos, lectores, y clientes.

Cómo ser libre y vivir bien en un sistema depredador

En estas sesiones, trataremos:

  • Cómo y por qué somos esclavos de un sistema que generó una gran abundancia pero que se ha vuelto disfuncional y ha degenerado en depredación
  • Qué reacciones no funcionan e incluso empeoran las cosas
  • Qué estrategias y tácticas SI pueden funcionar para vivir más libres y mejor.

No tengo remedios mágicos, motos que vender, ni recetas rápidas, fáciles y sin esfuerzo. No te voy a hacer más rico, joven, inteligente, guapo y famoso. Sí puedo ofrecer, desde mi perspectiva y experiencia:

  • Mapa y brújula: Orientación honesta, tras 4 décadas de estudio y hackeo del sistema
  • 85 preguntas incómodas para que reflexiones y encuentres tus propias respuestas
  • 10 reacciones inútiles o contraproducentes (pero frecuentes) a evitar
  • 29 estrategias, consejos y buenas prácticas eficaces a elegir
  • Un (tu propio) camino que diseñar y recorrer

La primera edición será de 2+2h, online, en colaboración con IEC.

Si quieres más información, contáctame en info@revitalent.com

Alternativamente, puedes esperar a que te llegue una crisis laboral o de salud, como a mi amigo, para pararte y empezar a reflexionar. O tomar la pastilla azul y seguir corriendo en la rueda del hamster. 😉

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Getting lost to find yourself

Discurso de la servidumbre voluntaria

Un poco de humor para una sociedad desganada y desilusionada

Y como extra, una canción excelente con una letra muy poderosa. Golpe maestro, de Vetusta Morla. Te animo a escucharla hasta el final.

¿Cosechar o cazar talento? Buenas prácticas en Michelin

La escasez de talento no es un fallo del sistema, es un resultado natural del mismo

Muchas empresas se quejan de que no consiguen encontrar o renovar el talento que necesitan. Gastan mucho dinero perdiendo y captando talento en el mercado cuando les falta, cuando ya es demasiado tarde y les impacta en el negocio. O convierten a excelentes técnicos en pésimos managers sin las habilidades necesarias. O racanean en remuneración y desarrollo, pero hacen vistosos power points y caras campañas de comunicación sobre la marca de empleador y la responsabilidad social.

Por otra parte, las universidades sacan cientos de graduados con grandes conocimientos teóricos y ninguna experiencia práctica ni habilidades interpersonales. Y eso en carreras con demanda en el mercado. Ni siquiera hablemos de todos los titulados cuya demanda en el mercado es nula. O de carreras con unas notas de corte completamente absurdas mientras faltan profesionales.

Entre unos y otros (sistemas educativos y empresariales), el desajuste en el suministro de talento (el «talent pipeline» que diría un consultor presuntuoso ;-)) es brutal. Y eso tiene serias repercusiones económicas, sociales y vitales para todos los implicados.

¿Amenaza o ventaja competitiva? El caso de Michelin

Como no podemos cambiar un sistema social complejo de golpe, lo inteligente es usar sus carencias como ventaja competitiva. Pero pocas empresas asumen la responsabilidad y el compromiso para cultivar el talento que necesitarán en los próximos años.

Por suerte, hay excepciones que nos muestran el camino. Desde hace muchos años tengo el placer de trabajar desarrollando personas en Michelin, con distintos programas de formación, entrenamiento, coaching, mentoring, etc.

Y una cosa que valoro es que no es flor de un día, sino una estrategia de largo plazo. Durante la vida profesional de los empleados de Michelin, su desarrollo y bienestar son inversiones permanentes. Además, son muy competitivos salarialmente y en beneficios sociales.

Todas estas políticas de inversión en las personas, mantenidas durante décadas, les permite tener unas tasas de rotación bajísimas y un grado de compromiso que la mayoría de empresas envidian. Por no hablar de la calidad y valor de sus productos, que también consumo como cliente.

Cambio de paradigma: de la caza y consumo al cultivo

Y es que la mayoría de empresas españolas han vivido décadas en un mercado laboral desequilibrado y disfuncional (gracias a los políticos) en el que la mano de obra era un coste y un incordio que minimizar. Se contrataba mano de obra poco valiosa y mal pagada (para el empleado) aunque cara (para el empleador) cuando realmente era imprescindible. Y siempre había gente desesperada y lista para aceptar bajos salarios en trabajos poco productivos. Así, la inversión en el talento a largo plazo ha sido más la excepción que la norma.

Pero los tiempos y las generaciones han cambiado. Los profesionales valiosos son escasos, y su atracción, desarrollo y fidelización exigen un cambio de paradigma. Como sucedió entre el paleolítico y el neolítico, ya no basta con salir a cazar en el mercado cuando tienes hambre; hay que sembrar, cultivar y cuidar el talento si quieres recoger una buena cosecha.

Muchos directores de RRHH estarán de acuerdo con estas ideas. Y (con gran frustración para ellos) muchas de sus empresas no estarán dispuestas a pagar el precio de invertir en su capital humano. Prefieren ponerse en una desventaja competitiva estratégica y seguir con el viejo paradigma.

Formando a los futuros ingenieros con Michelin y la UVa

Sin embargo, Michelin y la UVa tienen un convenio para formar a algunos jóvenes ingenieros en habilidades blandas que necesitarán en el trabajo y en la vida.

Durante 5 días, reciben el mismo entrenamiento que los propios empleados de Michelin en varias habilidades de comunicación, presentaciones, reuniones y trabajo en equipo. Sin ningún compromiso, deuda u obligación por los estudiantes.

Esto es practicar lo que se predica por convicción, no por paripé. El retorno a la inversión en términos de talento y reputación será lento, intangible y no saldrá en los resultados contables a corto plazo, pero cierto.

Es un privilegio participar y compartir tiempo e ideas con los futuros profesionales y líderes. Muchas gracias a todos los organizadores por hacerlo posible, y a los alumnos por participar y publicarlo en linkedin.

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Why Intelligent People Become Stupid? | Bonhoeffer’s Theory

Why do intelligent people become stupid? How does a society of literate people choose suicidal paths?

German theologian Dietrich Bonhoeffer thought deeply about these questions in 1942 while imprisoned by the Nazis. His theory is more terrifying than you think, and more relevant than ever in this utterly stupid society that we are decaying into.

In this video, we break down Bonhoeffer’s theory of stupidity: why smart people surrender their thinking, how power creates mass stupidity, and why you can’t convince someone once they’ve crossed that line.

This isn’t about low IQ or bad education — it’s about the psychological surrender that makes even brilliant minds vulnerable to manipulation.

What You’ll Learn

  • Why stupidity is more dangerous than evil
  • How intelligent people become stupid under certain conditions
  • The sociological mechanism behind mass conformity
  • Why facts and logic fail against stupidity
  • The only way to overcome stupidity (and it’s not what you think)

Based on Bonhoeffer’s essay «After Ten Years» from Letters and Papers from Prison, written just months before his execution by the Nazi regime.

Timestamps

00:00 OPENING

01:15 THE MAN WHO SAW IT COMING

02:31 THE THEORY – STUPIDITY IS NOT WHAT YOU THINK

03:48 THE REAL DEFINITION – STUPIDITY AS SURRENDER

05:14 WHY YOU CAN’T ARGUE WITH THEM

06:11 THE SOCIOLOGICAL TRAP

07:15 THE ONLY WAY OUT

07:58 Final Warning

To learn more

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Quien no aprende de los errores pasados está condenado a repetirlos

¿Qué tienen todas estas empresas en común? Aparte de haber sido muy exitosas, todas ellas estaban dirigidas por personas muy inteligentes y capaces que creían tomar muy buenas decisiones, y todas ellas cometieron algún error estratégico crítico con graves consecuencias… que habría sido fácilmente previsible y evitable si sus directivos conocieran un poco de estrategia bélica.

Efectivamente, si hay algo que aprendemos de la historia, es que raramente aprendemos algo de la historia. Como decía Churchill, las guerras (y las empresas) se pierden por acumulación de errores estratégicos, y los hombres tienden a repetirlos y no aprender de ellos.

Pero excepcionalmente hay alguien que aprende de los errores ajenos pasados y se beneficia de ello. Por eso, dentro de nuestra línea de talleres y conferencias históricas, queremos compartir que hemos preparado una nueva historia apasionante de la que aprender con formato conferencia-conversación para directivos.

La conferencia-conversación

El evento histórico que ha dado forma a nuestro mundo actual es la segunda guerra mundial. En este caso no vamos a hacer una narración histórica de todas las batallas, personajes y hechos bélicos, ya que nos llevaría semanas y no sería de interés para la mayoría de directivos de empresa.

En su lugar, el enfoque consiste en comprender los principales errores estratégicos de sus protagonistas antes, durante y después de la guerra, en los distintos frentes. Analizaremos los metaerrores, errores sistémicos, estratégicos, colectivos e individuales, etc.

Además, nos daremos cuenta de cómo esos errores se repiten hoy en día en las empresas (con ejemplos reales).

Desde el punto de vista visual, no sólo contaremos con fotografías históricas impresionantes

…también compartiremos algunas anécdotas e imágenes actuales de los escenarios clave de la guerra propias de Luis González, aficionado a la historia bélica.

Y lo más importante: debatiremos con los directivos sobre su realidad actual, obtendremos conclusiones aplicables en la dirección de la empresa y evitaremos repetir los mismos errores de antaño.

Para saber más

Si te parece interesante que tus directivos se vacunen contra los errores del pasado para evitarlos en el futuro, no dudes en preguntarnos por teléfono o en info@revitalent.com

Otras conferencias y talleres históricos:

  • Magallanes y Elcano – Liderazgo y gestión del cambio
  • Piratas del Caribe – Management Audaz
  • Shackleton en la Antártida– Liderazgo en situaciones críticas
  • EEUU en la 2ª guerra mundial – Cómo ganar cuando todos pierden
  • Rommel ¿un buen líder? – Reflexiones críticas sobre liderazgo, decisiones y valores
  • Crisis de los misiles de Kennedy – Toma de decisiones estratégicas
  • Chernobyl – Análisis y resolución de problemas
  • Chernobyl – Mentiras y sistemas estúpidos

Nassim Taleb: La economía como un sistema y las claves de su fragilidad actual

Nassim Taleb es un pensador polémico y brillante, que ya hemos mostrado en el blog anteriormente. En esta entrevista, habla del actual sistema económico y financiero y cómo se ha vuelto muy frágil. Lo que me parece más interesante y novedoso respecto a otros análisis es la perspectiva sistémica.

Algunas ideas clave:

La economía no es una máquina: es un organismo que necesita estrés

Taleb critica la visión tecnocrática que trata la economía como un motor que sólo requiere ajustes. Para él, funciona como un ser vivo: aprende, se adapta y necesita pequeñas tensiones para evitar colapsos mayores. Cuando se protegen demasiado los sistemas, se vuelven frágiles.

Sin “skin in the game”, las élites ganan y los ciudadanos pagan

Un sistema antifrágil se fortalece tras los errores de algunas de sus partes, pero un sistema frágil se debilita con cada uno de ellos. Compara la aviación, en que cada accidente supone un aprendizaje que hace menos probable el siguiente, con el sistema financiero, en el que cada quiebra supone un incentivo para repetir y aumentar la toma de riesgos.

El mayor peligro no es el mercado: es la combinación de “gran gobierno + grandes bancos”

Según Taleb, el auténtico riesgo sistémico nace cuando gobiernos centralizados protegen a bancos gigantes. La lógica del “too big to fail” concentra los errores en vez de dispersarlos, transformando fallos locales en crisis globales.

El sistema económico se ha vuelto más frágil

Taleb identifica tres factores de fragilidad sistémica: (1) centralización (vs descentralización), (2) deuda excesiva (vs financiación por capital), y (3) falta de consecuencias para quien se equivoca (“skin in the game.”). Esto convierte los errores manejables en catástrofes sistémicas.

La deuda es la dinamita silenciosa del sistema

Taleb distingue entre crédito sano (que financia comercio real) y deuda apalancada (que multiplica riesgos). A lo largo de la historia —de Babilonia a la Europa moderna— las sociedades han explotado una y otra vez por abusar de la deuda. Pero antes, cuando alguien (incluso un rey) no pagaba, era un problema para sus acreedores y para la financiación futura del mal pagador, mientras que hoy se socializa la pérdida y se repercute a todos los ciudadanos. La deuda apalancada fragiliza. En cambio, la financiación por acciones estabiliza el sistema al asignar los riesgos junto con las ganancias.

Sin “skin in the game”, las élites ganan y los ciudadanos pagan

Su crítica más mordaz: banqueros y reguladores disfrutan de las ganancias, pero transfieren las pérdidas al contribuyente. Taleb llama a esto “asimetría tóxica”: las decisiones de unos pocos generan beneficios privados y desastres públicos.

Solución Taleb: descentralizar, limitar la deuda y romper la colusión regulador–empresa

Propone heurísticas simples: sistemas más pequeños y locales, menos apalancamiento, y una regla clara (“Regla Tony Blair”): nadie que regule un sector debería enriquecerse después trabajando para él. El objetivo: devolver responsabilidad a los actores y robustez al sistema.

(Si no entiendes inglés, puedes poner la traducción automática)

Para saber más

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¿Es el coronavirus un «cisne negro»?

El poder de la incertidumbre

The twisted ideology of HR – Criticism of the woke ideology in HR departments by a classic trade unionist

Two anecdotes, a dangerous trend

Let’s start with an anecdote: About a year ago, a friend of mine become the regional HR director in an industrial company with several factories, countries, thousands of employees, and millions of urgent and important problems to deal with. Only after a few months later, when he was still trying to control the situation, he had a request from his boss, the corporate HR director.

Among the many priorities and problems (salaries, talent attraction and retention, HR policies, internal organization, communication, etc), she asked him what was his plan to celebrate the LGTBIQ pride. She didn’t care if there were many other HR issues that could affect business, but she insisted that this was her priority, and therefore also his. So he had to waste his precious time and improvise some events, rainbow flags and pollitically correct communications (that noone cared about) to make her happy and allow him to focus on real HR issues.

(Before I get lynched, I must clarify that neither him nor myself defend any discrimination at the workplace. That’s the usual accusation and stigmatization that is used to erradicate any critical thinking.)

Another anecdote: My bank, ING, around those dates, thought that it was a good idea to send me a message celebrating my sexual diversity and pride. I formally complained that my sexual tendencies were none of their business. As a customer, I expect my bank to be ideologically and politically neutral. Of course, they answered with the usual nonsense disguised in good intentions.

But this are not exceptions, but rather the norm. In the ideological warfield that our society has become, wokeism has conquered not only the public institutions, but also many of the private ones. Wokeism is the troyan horse that allows totalitarian ideologies to conquer power in institutions and organizations from within.

In fact, most HR departments and trade unions are led by left-wing activists, creating an authoritarian and single minded environment.

There’s group thinking, censorship, «equality and inclusion» policies that actually discriminate normal people who don’t fit into certain (allegedly victimized but in fact privileged) collectives, virtue signalling, hypocresy, lack of individual accountability and meritocracy, etc. Any discrepancy is labeled as fascism or worse, and severely punished. And the result is that the interests of shareholders, customers and workers get left behind, putting the whole company in danger.

Go woke, go broke

Several companies have already paid the price of putting their woke ideology before their business: Disney, Gillette, Starbucks, Bud Light, Jaguar… Customers, shareholders and workers have left them woke and broke.

Trade unionists start waking up from the woke nightmare

But trade unions usually support these woke policies. They have betrayed those who they were supossed to represent: the workers.

Many workers are realizing that betrayal, and the union’s reputations are worse than ever. And within the unions, very few have the courage to speak up. Paul Embery, a traditional trade unionist, argues that this trend — especially as manifested through the adoption of structured diversity, equity and inclusion (DEI) policies — risks dividing workers along identity lines rather than uniting them around shared class or job-related interests.

I find it refreshing and gives me hope that we can still find reasonable allies to rebuild a humane but reasonable workplace and labour relations.

Even more interesting than the speech are the reactions, that show a strong backlash.

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