Monthly Archives: June 2016

¿Qué tengo que saber de Coaching como profesional de RRHH? – Nueva edición

Nueva edición de una conferencia-debate esencial para directores de RRHH y responsables de formación. 5 de Julio. 2h. Plazas limitadas según inscripción en info@revitalent.com

“Incluso la gente que afirma que no podemos hacer nada para cambiar nuestro destino mira antes de cruzar la calle” – Stephen Hawking

¿Por qué?

¿Harto de que muchos te quieran vender el Coaching como la solución milagrosa a todos los problemas?

¿Debería proponer el Coaching en mi organización? ¿Qué errores se suelen cometer cuando se contrata Coaching?

¿En qué casos es la solución más adecuada, y en cuáles son mejores otras metodologías?

¿Dificultad para distinguir entre buenos y malos proveedores de Coaching, y entre los buenos cuál es el que nos conviene?

¿Qué debo saber como profesional de RRHH sobre Coaching sin tener que dedicar mucho dinero y tiempo? ¿Y si quiero formarme, cómo seleccionar una escuela?

¿Para qué?

Gestionar eficazmente el Coaching en mi organización

  • Adquirir una visión global sobre lo que y no es el Coaching
  • Comprender su utilidad real en la empresa, más allá de modas y marketing
  • Compararlo con otras metodologías de desarrollo de personas para saber cuándo usar cada una
  • Tener criterio para saber comprar Coaching o seleccionar escuelas o proveedores de Coaching
  • Practicar alguna herramienta de Coaching útil en otros contextos
  • Resolver dudas y otras cuestiones prácticas que surjan

¿Qué?

Bloques Contenidos
¿Qué es y no es el Coaching? Origen y concepto del Coaching

¿Para qué sirve realmente y para qué no?

Corrientes y escuelas: europea, americana, ontológica.

Coaching personal, ejecutivo, deportivo, educacional

Coaching vs. otras metodologías de desarrollo ¿Cuándo usar Coaching y cuándo no?

Comparación con otras metodologías de desarrollo (formación, evaluación, etc.)

Distinguiendo entre Coaching de equipos, grupal, sistémico, mentoring, team building, líder coach, etc.

Comprando bien Coaching Criterios técnicos y económicos para seleccionar proveedores.

Errores habituales a la hora de comprar Coaching.

El complejo mundo de las certificaciones.

Seleccionando escuelas para formarme como Coach

Alguna aplicación Preguntas poderosas.

Conversaciones 1 a 1.

Dinámica de Coaching de equipos

¿Para quién?

Directores y responsables de RRHH, formación y desarrollo

Empresarios y directivos con interés en el Coaching

¿Quién?

Luis González Rodríguez

Director de Revitalent y profesor en el Instituto Europeo de Coaching. Ha trabajado en consultoras grandes y pequeñas, la universidad, y en RRHH. Formador, coach certificado por ICF, conferenciante, y consultor polivalente. Especial interés por aprender e inventar metodologías innovadoras y experienciales. Aficionado a la aventura y los deportes de riesgo, como por ejemplo ser padre de dos hijos muy activos ;-).

Hablemos de nuestros errores

Honesto y refrescante post de Pilar Jericó (muy dada en otras ocasiones a “posar para la foto”) sobre reconocer errores.

Lo de reconocer errores y debilidades abiertamente es algo que cuesta al ser humano medio, especialmente si es latino y varón. (Antes de que alguien se ofenda, me permito la generalización desde la autocrítica ;-).

Algunas ideas interesantes:

  • Las leonas fracasan el 90% de las veces que intentan cazar. No por ello dejan de intentarlo
  • En Silicon Valley fracasan el 78 por ciento de las start-ups
  • Johannes Haushofer, un profesor de Princeton, ha publicado su curriculum vitae de errores, donde recoge las universidades donde no fue aceptado como docente, los artículos que escribió que le rechazaron las revistas científicas y las becas o los fondos de investigación que le fueron denegados.  Y curiosamente, su CV de fallos ha tenido muchísimo más impacto en las redes sociales que todo su trabajo durante años.

Para terminar, una conversación de negocios menos frecuente de lo deseable:

– ¿Cuántas veces has fracasado en tu empresa? – le preguntó un posible inversor a un emprendedor, que se afanaba en hablar de las excelencias de su producto.

– He montado antes dos empresas que no funcionaron. Esta es la tercera – respondió, serenamente.

El inversor le sonrió y le dijo: “Está bien, sigamos hablando”.

Despedir es un trabajo delicado

¿Has tenido que despedir alguna vez a alguien o te han despedido? A mí me han pasado las dos. No dimitir, no acabar un contrato temporal, no un ere, sino despedir a una persona en particular.

Me han despedido de las peores formas posibles y cuando he tenido que despedir he preparado la reunión a fondo para hacerlo lo mejor que he podido.

Es una de las situaciones potencialmente más duras en nuestra vida adulta, no sólo en lo material, sino sobre todo en lo psicológico. Dependiendo de cómo se haga, el impacto puede ser completamente distinto. 

Por eso en esta ocasión, vamos a cambiar del lado luminoso del desarrollo de personas a cómo terminar bien una relación laboral, a raíz de encontrar un artículo de Ramón Oliver en el País que todo directivo debería leer.

Algunas ideas:

  • Cualquier problema disciplinario o de desempeño con un trabajador debe estar suficientemente acreditado y documentado en las evaluaciones periódicas. “Un mando no puede exigir a la alta dirección que se desprenda de un colaborador sin más; tiene que apoyarse en evidencias”. Además, antes de llegar a la interrupción de la relación laboral, “el trabajador tiene derecho a que se le informe de lo que está haciendo mal y se le ofrezca ayuda para mejorar
  • “Entre un trabajador que lleva 30 años en la empresa y otro al que acaban de contratar se elige echar al más barato, sin pararse a pensar en cuál de ellos aporta más valor. Permitir que sigan en nómina personas negligentes o de bajo rendimiento crónico será algo que los empleados buenos tendrán muy en cuenta”
  • “El despido ha de ser siempre la última opción. Antes se han de buscar fórmulas de organización del trabajo que puedan impedirlo”
  • Hay que gestionar tanto la comunicación con el despedido como con los que se quedan. Para ellos también es un golpe, y da lugar a todo tipo de rumores y conductas defensivas.
  • Si el despido es inevitable, mejor hacerlo bien. Porque “despedir con justicia, profesionalidad y humanidad también es gestión del talento”
  • “Los despidos deben ser nítidos y concretos. Hay que dejar claro al trabajador para qué ha sido citado, explicarle las razones de su despido y darle información acerca de cuáles van a ser los próximos pasos

Para acabar con una sonrisa, aquí un desternillante sketch de José Mota:

¿Qué dice tu hogar sobre tí?

Hace unos meses estaba en casa de una buena amiga. Una casa grande, bien amueblada, acogedora, un chalet en las afueras que muchos querríamos.

Una cosa que me llamó la atención es que la casa estaba llena de objetos. No es que estuviera todo desordenado (como en casa de algún familiar que no voy a mencionar sin presencia de mi abogado ;-). Y cada objeto era bello o interesante. Lo que pasaba es que tras años de decorar y vivir allí con varios hijos quedaban pocas superficies libres.

Después, al reflexionar, me di cuenta de que la casa era el reflejo del estado de mi amiga. Es una mujer maravillosa, bella, inteligente, con mil cosas en la cabeza. Tiene mucho trabajo, varios hijos que ya se están yendo de casa, varias mascotas. Y entre tanta actividad, seres y cosas con las que ha llenado su vida, apenas había dejado tiempo y espacio para sí misma.

Estos últimos meses está haciendo su reflexión interna. Ahora está en un proceso de separación de su marido tras 20 años juntos. Además está haciendo reformas, moviendo muebles, pintando, etc. Y tiene planes de venderla y cambiarse. Quiere cosas nuevas en su vida, y tras mucho debate interno, se da cuenta de que para ello es necesario vaciarla de otras viejas. Cosas buenas, que en su momento aportaron algo positivo, pero que representan la falta de espacio para lo nuevo. ¡Es una valiente!

Otra amiga tenía su bolso lleno de mil cosas, y cuando se sentaba en una silla siempre se rodeaba de una botella de agua, un móvil, el bolso, etc. Desde fuera parecía aprisionada. ¿Por qué necesitaba tener tantos objetos y tan cerca? Con el tiempo y su desarrollo personal se liberó de sus posesiones, que la anclaban a una vida que se le había quedado pequeña.

Lo que yo me pregunto es: ¿Qué dicen nuestra casa y nuestras posesiones de nosotros? Si alguien entrara en mi casa ¿qué pensaría de mi (para bien y para mal, no seamos autocomplacientes)? ¿Poseemos a nuestros objetos o ellos nos poseen y nos apegan a partes de nuestras vidas que ya no tienen sentido? También podríamos extender la reflexión a los seres vivos alrededor ¿qué refleja de uno mismo un perro, un hijo, un grupo de amigos…?

A raíz de mis procesos de coaching, me doy cuenta de cuánto dicen de alguien sus posesiones, y de qué difícil nos resulta a nivel emocional el liberarnos de ellas. Ya sea cuando decimos que alguna vez cambiaremos de casa, de mobiliario, de ropa, de esa moto que apenas usamos y que siempre quisimos restaurar (ejem)…

¿Cuánto pesa tu vida? ¿Podrías quedarte sólo con lo que cabe una mochila y ser feliz con ello?

El ser humano influye en su entorno, pero también al revés. Si yo vivo en un sitio oscuro y cerrado o en uno luminoso, si me tropiezo con los objetos que dejo tirados o si cada objeto tiene que estar colocada al milímetro, todo ello dice cosas de mi y también me influye.

A menudo cuando un cliente de coaching está atascado le propongo que limpie el trastero, que despeje su mesa de trabajo, que cambie de casa, o aunque solo sea de sofá. Es espectacular cómo un cambio simbólico desencadena otros cambios en la vida de esta persona.

Una última pregunta provocadora, por si te sirve de algo ¿Qué podrías cambiar en tu entorno ya mismo para sentirte más libre o avanzar hacia tus objetivos (aunque te dé pereza o miedo)?