¡Nunca te creas a un vendedor de ideas!
El primer requisito para aprender es cuestionar lo que creemos que sabemos. Incluso (especialmente) sobre lo que decimos o nos dicen coaches, consultores, gurús, y cursillistas varios. He de confesar que cuando hablamos en público a menudo mencionamos teorías, experimentos, datos chocantes, etc. para ganar credibilidad y generar impacto. Algunos de estos «hechos» han pasado a formar parte de la cultura popular del profesional moderno.
No obstante, raramente verificamos si lo que contamos es cierto (y los que nos escuchan aún menos). Nuestra profesión es muy dada a la leyenda y el mito sin base real, a la tergiversación de experimentos «científicos» para llegar a las conclusiones que convienen. A veces con buena voluntad, a veces repitiendo de oídas, a veces para manipular y «vender» la última moda o el modelo conceptual que nos conviene.
Desde ReviTalent siempre animamos a las personas a desarrollar su sentido crítico, aunque resulte incómodo. Por eso hoy traemos un refrescante artículo de Miguel Guzman (ver aquí el original) sobre mitos y leyendas del desarrollo personal. No nos referimos a mentiras palmarias, sino a mitos y leyendas con un nucleo de verdad. ¿Cuántas de ellas te has creído o incluso has citado? Yo, confieso que la mayoría. 😉
Algunos extractos:
Mito #1 – Sólo utilizamos el 10% de nuestro cerebro

Aunque mucho del funcionamiento del cerebro es aún un misterio, la neurocienciademuestra sin lugar a dudas que este falso porcentaje es un mito. Los escáneres cerebrales revelan que de hecho usamos la práctica totalidad del cerebro, y que la mayor parte del cerebro está activo la mayor parte del tiempo.
Lo que es cierto es que se puede entrenar y mejorar cómo funciona el cerebro. De la misma manera que los músculos, usarlos no significa usarlos bien ni sacarles todo el partido. Y mucho menos usarlos de la forma adecuada y coordinada para desarrollar habilidades complejas. Un esquiador novato acaba más agotado y consigue peor resultado que uno experto, pero es porque no usa bien sus músculos. La clave por lo tanto en las habilidades mentales no tiene que ver con usar un mayor % de nuestro cerebro.
Mito #2 – El 95% de la comunicación es No Verbal

Los resultados presentados originariamente por Albert Mehrabian, profesor emérito de Psicología de la Universidad de California, constatan que:
* El 7% del significado de la comunicación proviene de las palabras
* El 38% es paralingüístico (cómo se dicen esas palabras, esto incluye el tono de voz y otras distinciones)
* El 55% corresponde a las expresiones faciales
Pero es importante considerar las restricciones en las que se obtuvieron estas conclusiones:
* Mensajes incongruentes (lo que se dice va en contra de lo que se expresa con la comunicación no verbal)
* Acerca de sentimientos o actitudes (comunicación emocional)
* Las cifras surgen de la combinación de dos estudios independientes
* En los estudios originales sólo intervinieron mujeres (no se consideraron hombres)
* Para el lenguaje no verbal, sólo se consideró la expresión facial. No se consideraron otras formas de lenguaje corporal como la postura.
Es decir, los datos son significativos pero se pueden malinterpretar sacándolos de contexto.
Estudios más recientes acerca de la dominancia sugieren que el lenguaje no verbal, especialmente la postura, tiene 4,3 veces más importancia que las palabras comunicadas.
A la hora de desarrollar nuestras habilidades interpersonales es de gran utilidad aprender a transmitir un mensaje coherente, en todos los canales: nuestro contenido, nuestro tono de voz y nuestro lenguaje corporal.
Mito #3 – La Ley de la Atracción
La Ley de la Atracción es una creencia New Age que básicamente viene a decir que aquello en lo que piensas, lo atraes. Y que los pensamientos se manifiestan en lo físico.
Este mito es fácilmente desmontable simplemente observando la realidad: cuando alguien desea algo con mucha intensidad, no necesariamente tiene por qué conseguirlo.
¿En qué se basa este mito? Señoras y señores, les presento al SAR, su Sistema de Activación Reticular:
¿Y esto qués lo que és?
El Sistema de Activación Reticular es una región del cerebro encargada de controlar determinadas funciones como el estado de vigilia o los cambios de ritmos diurnos/noctunos. Pero, especialmente, es el encargado de gestionar la atención.
Sí, ese trocito de cerebro que ves ahí dibujado es la parte biológica de ti que decide a qué prestas atención y a qué no.
Y depende de tus pensamientos. Por eso cuando te quedas embarazado o compras un coche, de repente ves un montón por la calle que antes no percibías.
De la misma manera, si te enfocas en, por ejemplo, oportunidades de negocio, verás más que otra persona que está enfocada en otro tema. Y por lo tanto tendrás más probabilidad de aprovecharlas. ¿Significa que las has atraído… o que estaban ya ahí y simplemente te has abierto a ellas? El SAR es un radar, no una varita mágica. Cuidado con creernos el centro del universo, o capaces de ordenarle que pasen las cosas que deseamos a base de desearlo muy fuerte (un sesgo tan infantil como generalizado).
Para saber más
Si eres lector veterano del blog sabrás que el tema de sesgos mentales e irracionalidad es uno de mis favoritos. Recomiendo visitar algunos posts al respecto:
Nueva conferencia: SorprendenteMente







But more and more often, teams are project-based, multicultural, with changing members, tasks and responsibilities, etc. They are more like commandos rather than traditional armies. So they can’t afford to spend long practising to become a team.
(Subtítulos en español si te resulta más fácil)
En esta historia, los humanos no consiguen comunicarse con los extraterrestres porque nosotros pensamos en el tiempo como algo lineal mientras que ellos tienen un pensamiento circular. (Aprovecho para recomendar la película, una excelente de ciencia ficción como ya no se hacen, en las que la idea, la historia y los personajes priman sobre los efectos especiales.)
Según la hipótesis de Sapir-Whorf, existe una cierta relación entre la gramática del lenguaje que una persona habla y la forma en que la persona entiende y conceptualiza el mundo; el lenguaje no es solo un instrumento para para expresar y reproducir ideas, sino que forma en sí mismo esas ideas. En una formulación más suave cabría decir que la manera en que los individuos denominan o describen situaciones influye en la manera en que se comportan ante esas situaciones.
También se comenta, critica y defiende el famoso estudio del antropólogo Franz Boas para explicar que los esquimales vivían tan íntimamente con la nieve del Ártico que habían desarrollado muchos más términos para describirla que las personas de otras culturas. «Nosotros tenemos la misma palabra para la nieve que cae, la que está en el suelo, la que es dura como el hielo, la blanda, la que lleva el viento, independientemente de la situación», escribe Whorf en 1940, pero «para un esquimal una palabra que incluyera todos los tipos de nieve sería impensable. El tiene una palabra para la que cae, la blanda, y así sucesivamente, como si fueran cosas diferentes». Así, se utiliza ‘tlamo’ para hablar de la nieve que cae en forma de grandes copos, ‘tlaslo’ a la que cae lentamente y ‘kripya’ a la que se derrite para luego congelarse, 
